Soneto

Baldomero Fernández Moreno

Ya ves que no te suelto, que me ato

a tu recuerdo rubio y vaporoso,

fugitivo en la calle y silencioso,

yo, que era poderío y arrebato.


Me estiro lo que puedo; dudo y trato

de asir tu traje, por ser tuyo, hermoso;

ceñido siempre y a la vez pomposo,

tentación por aquí y allí recato.



Mírame en un café de esta plazuela

en que el tránsito al sol crepita y arde

y en la que todo, hasta un tranvía, vuela.



Pienso en ti, en tus ojos, en tu tarde...

Y me quisiera henchir como una vela

y me refugio en mi interior, cobarde.

enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias