Hijo de un matrimonio de actores, Edgar Poe -más tarde Edgar Allan Poe, tomando el apellido de su protector John Allan- nace en Boston en 1809. Abandonado por su padre, huérfano de madre, es acogido a los 2 años en el hogar de los Allan, ricos comerciantes quienes nunca lo adoptan legalmente. Por herencia de su tutor, Edgar entra en contacto, tempranamente, con los magazines escoseces e ingleses, que le permiten descubrir un mundo erudito, novelesco y gótico.
En 1820, comienza a escribir poemas secretamente, es la época de sus primeros amores -siempre apasionados y tormentosos- y sus primeras lecturas. A los quince años ya es un consumidor enfebrecido de Byron, a través del cual descubre a los poetas ingleses que más habrían de influirle.
En 1826 abandona la Universidad y decide viajar a Boston para ganarse la vida como escritor. En 1827 consigue publicar su primer libro, Tamerlan, que resulta un desastre comercial. Para paliar la miseria y el hambre se alista en el ejército. Lee mucho y toma notas del paisaje en La Carolina del Sur, que utilizó años después para escribir El escarabajo de oro.
Su fama como crítico implacable le permite el acceso a algunas revistas pero su situación económica es -salvo cortísimos períodos- desastrosa. Comienza a utilizar el láudano (extracto alcohólico de opio) como analgésico y estimulante de su débil salud. Bajo estos efectos escribe Berenice, así como alguno de sus poemas más delirantes.
En 1841 empieza a escribir los cuentos conocidos como analíticos, que tanta influencia habrían de tener luego en Europa: El escarabajo de oro -sin duda una obra maestra del género policial-, Los crímenes de la Rue Morgue, El misterio de Marie Rogêt y La carta robada. Construye también relatos de anticipación y de terror. Además de su narrativa, se destaca por sus poemas El cuervo, El palacio encantado y Annabel Lee.
Hacia 1844 obtiene reconocimiento como gran escritor -será señalado como uno de los padres de la novela corta moderna- pero, arrastra también, fama de borracho. En 1847 muere víctima de tuberculosis Virginia Clemm, su esposa durante casi quince años y a la vez su prima.
En 1849 Edgar Allan Poe muere en un hospital de Baltimore.
Caía la tarde como una débil primavera. Ese era el mejor momento del día, el momento en que ellos volvían a vivir. Se levantaban temprano, el colegio hacía las veces del peor infortunio, pero eran lo suficientemente obstinados para no dejar que el día les arrebatara el deseo de hacer todas las cosas que siempre los habían colmado de placer. Y cuando por fin volvían a encontrarse, los terminaba sorprendiendo el final del día. La noche los recibía bajo un cielo cubierto de luces.
La pelota en el centro.
—Somos seis. Hacemos tres y tres. Está bien, paso para allá y él pasa para ustedes. Con nuestras remeras armamos los arcos y empezamos. Pero sacamos nosotros.
Tres a uno. Siempre jugábamos mal pero esa vez fue la peor de todas. Apenas empezamos, me hicieron dos goles. Tuve que salir del arco. Ya era tarde para remontar el resultado. Tres a uno.
—¿Vas a tu casa? Yo me quedo un rato más
La teoría del arte: La verdad del arte
Mario Rodríguez Guerras
El arte es una cosa que existe en el mundo. En este, encontramos diversas formas de conocimiento. El hombre puede recibir datos a partir de la propia experiencia, de la razón o mediante la comunicación. Esta consiste esencialmente en crear mensajes.
Se define el arte, mediante teorías filosóficas y argumentos racionales, como una forma particular de expresión humana, es decir, como un tipo de comunicación con características propias y perfectamente diferenciables. El arte es una cosa que existe en el mundo. En este, encontramos diversas formas de conocimiento. El hombre puede recibir datos a partir de la propia experiencia, de la razón o mediante la comunicación. Esta consiste esencialmente en crear mensajes. De esa creación, vamos a ver perfectamente estructurados todos los hechos y elementos que la generan y la definen: desde el punto y la línea hasta la actividad e intención del artista
Los olvidados
Ricardo Cardone
Esta novela podría ser una crónica de la marginalidad, o una interrogación metafísica, ¿existir es ser percibido? El olvidado no es quien ha muerto, sino quien ha sido exiliado del presente vivo. (Susana Gil)
El universo se debate entre el orden y el caos. En su interior todo caduca, cambia de orden y vuelve a ordenarse con la única intención de destruirse. Para que algo se convierta en otra cosa, ese algo tiene que dejar de existir. ¿En qué momento ese algo deja de existir? ¿Cuál es el instante preciso en el que algo deja de ser algo? Ese punto último donde la materia deja de ser lo que es, es el punto límite que todos buscamos descifrar, el menor número posible antes de la extinción. Esa entidad con infinitesimal poder de significancia le está vedada a nuestra razón
Los lados oscuros
Ricardo Cardone
Un libro de poemas en el que el hombre se enfrenta a todos su miedos.
Si las partes que limitan un todo son los lados del todo, ¿cuáles son los lados que limitan al hombre?
En cada uno de esos lados del hombre, la luz que lo salva precipita. Es en esa oscuridad donde gobierna su límite
Dora Giannoni es oriunda de 9 de Julio (Provincia de Buenos Aires) y vive en Buenos Aires desde 1976.
Profesora de Castellano, Literatura y Latín, dedicó años a la docencia secundaria y terciaria. Cursó estudios teológicos y bíblicos y trabaja pastoralmente. Participó en programas radiales y encuentros literarios. Colaboró en revistas y organizó talleres sobre la vida y obra de Armando Tejada Gómez y Alejo Carpentier.
Autora de Profeta del viento (estudio bioliterario sobre Tejada Gómez).
Obtuvo un primer premio de ensayo en Río Cuarto, un segundo premio de poesía en el concurso organizado por la revista Redes de papel (Capital) y menciones en Junín y Radio Habana (Cuba)
Jorge Manuel Laso nació un 27 de septiembre de 1955, en Argentina, capital. Con apenas siete años de edad comenzó sus estudios en guitarra clásica y teoría del solfeo en la Academia del Centro Asturiano de la Ciudad de Buenos Aires. Años más tarde, precisamente en 1971, se convertía en el merecedor del título de Profesor de teoría y solfeo. El autor de "La sinfónica del papiro", poesías (2006) y "Los seis sellos y las cuatro puertas", obras teatrales (2008), mostró tempranamente una inclinación al arte que se vio enfocada primero en la música y luego en escritos que dieron cuenta de creaciones sobre poesías cortas, composiciones y obras de teatro, a una edad todavía precoz