Una novela sumamente atrapante, con un personaje que te lleva de viaje con él, y “agarrate, Catalina” (como dice el dicho), porque te lleva por esos lugares que menos te imaginás. Hay un narrador y un lector que van construyendo y le van dando un sentido al camino que transitan. Un libro que conjuga perros, nieve, borrachos, el jazz de John Coltrane, amistad, folclore y las leyendas urbanas de la ruta. Excelente propuesta para leer en este invierno y bajo este cielo.