En la otra puerta

Homenaje al Bar Sportsman

Homenaje al Bar Sportsman, de Cristian Del Vitto

Cristian Del Vitto

2005

No se trata de la decoraciòn de un bar, sino de un homenaje a un bar que se incendió y se perdió. El mural está ubicado en las calles Lisboa entre 12 y 11 de la ciudad de Berisso, provincia de Buenos Aires. La importancia de homenajear a un bar y su ente radica en que era el lugar en donde pasaron personajes célebres que hicieron a la vida de política y cultural de la ciudad.
El lugar era un sitio por donde pasaron desde el Mariscal Tito que fue obrero en nuestro frigorífico y luego fue el que llevó el comunismo a Yugoslavia, Eugene O´neìl famoso dramaturgo y suegro de Chaplin, Cipriano Reyes, asiduo visitante creador del Partido Lavorista Argentino, precusor del 17 de octubre que dio nacimiento al peronismo y otros personajes que son más reconocidos por los vecinos de Berisso, tales como Tincho, un querido vendedor de diarios, De Micheli y su orquesta y por último uno de los dueños del bar de apellido Villardel.
El sitio en el que se encuentra el mural es en el frente de la casa de la nieta de Villardel. Ella pidio este homenaje al bar.
Las técnicas utilizas en este mural son varias. Esmalte, relieve en cemento esmaltado, incrustaciones cerámicas, cartelería real y hasta Esgrafiado.
Mide aproximadamente 4 por 7 metros.

Un día como hoy en 1993 día Mundial de la Libertad de Prensa

3 de mayo de 1993 - Día Mundial de la Libertad de Prensa

¿Cuál es el título de la novela de Faulkner en la que se narra la peripecia de los Bundren para sepultar a su madre?

Fernando Sorrentino: ''La narrativa es el arte de inventar mentiras verosímiles''

Fernando Sorrentino: ''La narrativa es el arte de inventar mentiras verosímiles''

Las dos criaturas

Las dos criaturas

Por Daniel Ruiz Rubini

El poema de hoy

Ceremonias

Hubo un tiempo en que nos fijábamos en las hojas secas
en el muro de ceniza y en la noche descalza
y en la luna pálida de tantas destrucciones
y así apostábamos a la melancolía
inconscientes de que ése no era aún nuestro percance
faltaban temporadas de sistemática pobreza
laberintos privados y tristezas de medio pelo

el calvario era ajeno y quedaba lejos
el tamaño de la pena era tan módico como el deleite
nuestros dientes de hambre y nuestras lenguas en celo
funcionaban sin prisa pero funcionaban

las primaveras se nos iban de entre las manos
mirábamos el horizonte sin saber qué pedirle
el crepúsculo se henchía de gallos azules
y el aire era enigmático como un viejo sabihondo

pero una madrugada forzaron las puertas
nos allanaron el desván y la memoria
decidieron por nosotros en mitad de la duda
nos quitaron los fantasmas y los papeles
levantaron un cepo de palabras
y un corral de miedo donde abandonarnos

nos suspendieron el derecho a la tibieza
borraron los presagios con el odio
nos despojaron de la lluvia verde
y del silencio gratis y del amor cribado
nos cortaron en dos con un hacha de invierno

de ese modo tan turbio nos fue revelado
que en realidad no habíamos trajinado por el tedio
sino que éramos inadvertidamente felices
no esplendorosa sino pasablemente ávidos
de amparos lechos soledades perdones

de ese modo tan impropio nos fue dicho
que cualquier otro quebranto era menos que este azote
y tuvieron que aparecer túneles y máscaras y trampas
para que echáramos de menos el letargo cotidiano
las venas de los árboles el caballo a contraluz

¿habremos aprendido el catecismo del rencor
o la rabia se nos irá cayendo como escamas?
¿recordaremos siempre no olvidar
o las franjas de inquina se nos irán pudriendo?
¿almacenaremos para nunca los aborrecimientos
y los sacaremos de la troya a perdonazos?

es claro que ni el rayo ni el rocío tienen prisa
desahucios y bienvenidas esperan su turno
por algo estamos listos para empezar desde cero
y nadie se arrodilla sobre los pámpanos caídos

vamos a merecer cada centímetro de augurio
vamos a abrir caminos a los sobrevivientes
sin guirnaldas pero con respuestas
flamantes y accesibles
vamos a reponer lo mucho que perdimos
vamos a aprovechar lo poco que nos queda

Mario Benedetti

Geografías (1984)
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