Venciendo prejuicios como el de jugar con muñecas, Ernesto, comenzó el desafío: produciendo, generando imágenes fotográficas, diseñando y construyendo escenografías, con el apoyo de objetos cotidianos o no tan convencionales, cosiendo ropitas para el vestuario y acomodando el peinado para salir a escena.
Aquí una de sus muñequitas traviesas.
Nada antes de antes
Cuando antes era un silencio rojo seco
Una mancha herida en la madera de un cajón
Un montón de ropa de antes
Tela roja oscura una sobre otra y otra
Un cajón cerrado
Nada antes de antes
Antes del primer abrigo escrito
Un pulóver de papel arrugado
Unos guantes de escribir
Un pañuelo sucio de miedo
Antes de antes frío seco como tinta
Una bufanda de lana antes del cuello
Cuerpos colgados de una máquina de escribir
Antes nada de antes sólo un punto
Final