El balcón
1869
Aunque este cuadro se inspiró en Las majas al Balcón de Goya, nada revela mejor el procedimiento de Manet que la comparación entre ambas obras. Donde Goya es sombrío y hasta siniestro, Manet es cortés y elegante. Donde Goya muestra el contraste fundamental entre ambos sexos, Manet establece una composición pictórica elegante de un grupo de amigos que toman aire.
La morena de penetrante mirada es Berta Morisot, que después fue cuñada de Manet. La distinción personal de ella y su talento como pintora causaron profunda admiración en Manet. Detrás tiene a Antoine Guillemet, que fue una figura menor en el movimiento impresionista. A la derecha, la violinista Jenny Claus.
No hay nada en la sensualidad de Goya en la figura de Berta Morisot pintada por Manet. Lo que este hace es evocar una visión de diáfano encanto a la Gainsborough, pero a diferencia del pintor inglés le ha dado consistencia a través del vigor de una estructura abstracta.
El balcón, que en el cuadro de Goya ampara las pasiones humanas y es oscuro, aquí tiene el verde como tonalidad predominante. La organización formal responde a un esquema de rectángulos alargados y triángulos agudos, que el lector puede descubrir por sí mismo.