Artefactos

Nicanor Parra

1972 -

Obras de Nicanor Parra

  • 1937 - Cancionero sin nombre
  • 1954 - Poemas y antipoemas
  • 1958 - La cueca larga
  • 1962 - Versos de Salón
  • 1969 - Obra Gruesa
  • 1972 - Artefactos
  • 1977 - Sermones y Prédicas del Cristo de Elqui
  • 1983 - Chistes para desorientar a la poesía
  • 1983 - Poesía Política
  • 1985 - Hojas de Parra
  • 1993 - Poemas para combatir la calvicie. Muestra de antipoesía
  • Un día como hoy en 1986 muere Simone de Beauvoir

    14 de abril de 1986

    Novelista francesa nacida en París, Simone de Beauvoir fue una mujer comprometida con lo social y ligada a la defensa de los derechos de la mujer

    ¿Qué cuento de Cortázar comienza con la siguiente frase: ''Me ocurría a veces que todo se dejaba andar, se ablandaba y cedía terreno, aceptando sin resistencia que se pudiera ir así de una cosa a otra.''

    Héctor Tizón

    "Un juez no puede ser un ignorante de la literatura" En No es posible callar, el escritor y magistrado reflexiona sobre el lugar del artista y carga contra la globalización.

    ¿Por qué necesitamos entrenarnos como lectores eficientes?

    "Lee y conducirás, no leas y serás conducido". Santa Teresa de Jesús

    Por Aquiles Julián

    El poema de hoy

    Veleta

    Viento del Sur,
    moreno, ardiente,
    llegas sobre mi carne,
    trayéndome semilla
    de brillantes
    miradas, empapado
    de azahares.

    Pones roja la luna
    y sollozantes
    los álamos cautivos, pero vienes
    ¡demasiado tarde!
    ¡Ya he enrollado la noche de mi cuento
    en el estante!

    Sin ningún viento,
    ¡hazme caso!,
    gira, corazón;
    gira, corazón.

    Aire del Norte,
    ¡oso blanco del viento!
    Llegas sobre mi carne
    tembloroso de auroras
    boreales,
    con tu capa de espectros
    capitanes,
    y riyéndote a gritos
    del Dante.
    ¡Oh pulidor de estrellas!
    Pero vienes
    demasiado tarde.
    Mi almario está musgoso
    y he perdido la llave.

    Sin ningún viento,
    ¡hazme caso!,
    gira, corazón;
    gira, corazón.

    Brisas, gnomos y vientos
    de ninguna parte.
    Mosquitos de la rosa
    de pétalos pirámides.
    Alisios destetados
    entre los rudos árboles,
    flautas en la tormenta,
    ¡dejadme!
    Tiene recias cadenas
    mi recuerdo,
    y está cautiva el ave
    que dibuja con trinos
    la tarde.

    Las cosas que se van no vuelven nunca,
    todo el mundo lo sabe,
    y entre el claro gentío de los vientos
    es inútil quejarse.
    ¿Verdad, chopo, maestro de la brisa?
    ¡Es inútil quejarse!

    Sin ningún viento.
    ¡hazme caso!
    gira, corazón;
    gira, corazón.

    Federico García Lorca

    Libro de Poemas (1921)
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