Los Gemidos

Pablo de Rokha

1922 -

Obras de Pablo de Rokha

  • 1916 - Versos de infancia
  • 1918 - Sátira
  • 1922 - Los Gemidos
  • 1926 - U
  • 1927 - Heroísmo sin alegría
  • 1927 - Suramérica
  • 1927 - Satanás
  • 1929 - Ecuación
  • 1929 - Escritura de Raimundo Contreras
  • 1937 - Jesucristo
  • 1937 - Moisés
  • 1937 - Gran Temperatura
  • 1943 - Cuarenta y un poetas jóvenes de Chile
  • 1949 - Arenga sobre el arte
  • 1949 - Epopeya de las comidas y las bebidas de Chile
  • 1953 - Fuego Negro
  • 1954 - Antología (1916-1953)
  • 1955 - Neruda y yo
  • 1958 - Idioma del Mundo
  • 1960 - Genio del Pueblo
  • 1961 - Acero de Invierno
  • 1963 - Canto de fuego a China Popular
  • 1965 - Estilo de Masas
  • 1966 - Mundo a mundo
  • 1966 - Poemas rimados o asonantados
  • 1966 - Tercetos dantescos a Casiano Basualto
  • 1969 - Mis grandes poemas (póstumo)
  • 1972 - Antologìa poética (póstumo)
  • 1987 - Nueva Antología (póstumo)
  • 1990 - El amigo Piedra
  • Un día como hoy en 1986 muere Simone de Beauvoir

    14 de abril de 1986

    Novelista francesa nacida en París, Simone de Beauvoir fue una mujer comprometida con lo social y ligada a la defensa de los derechos de la mujer

    ¿Cuál es el título del cuento en el que Cortázar nos relata la lucha de alguien por ponerse un pulóver?

    Entrevista a Osvaldo Bayer

    Historiador, escritor, periodista

    ''Otra vuelta de tuerca'' ''Silvia'' como enigma y Gólem de palabras

    Por Lilia Dapaz Strout

    El poema de hoy

    La hoguera donde arde una

    Fue el primero en acusarme de
    Sin pruebas y quizá doliéndole, pero había los que
    Y se sabe en un pueblo perdido entre
    El tiempo pesa inmóvil y sólo cada
    Gentes que viven de telarañas, de lentas
    Acaso tienen corazón pero cuando hablan es
    ¿De qué podía acusarme si solamente habíamos
    Imposible que el mero despecho, después de aquella
    (Tal vez la luna llena, la noche en que me llevó hasta
    Morder en el amor no es tan extraño cuando se ha
    Yo había gemido, sí, y en algún momento pude
    Después no hablamos de eso, él parecía orgulloso de
    Siempre parecen orgullosos si gemimos, pero entonces
    ¿Qué memoria diferente tendrá el odio que sigue al
    Porque en esas noches nos queríamos más que si
    Bajo la luna en las arenas enredados y oliendo a
    (Lo habré mordido, sí, morder en el amor no es tan
    Nunca me dijo nada, sólo atento a
    Me perfumaba los senos con las yerbas que mi madre
    Y él, la alegría del tabaco en la barba, y tanta
    Nunca llovió cuando bajábamos al río, pero a veces
    Un pañuelo blanco y negro, me lo pasaba despacio mientras
    Nos llamábamos con nombres de animales dulces, de árboles que echan
    No había fin para ese interminable comienzo de cada
    (Lo habré mordido mientras él clavado en mí me
    Siempre en algún momento se mezclaban nuestras voces si
    Podría haber durado como el cielo verde y duro encima de mis
    ¿Por qué, si abrazados sosteníamos el mundo contra
    Hasta una noche, lo recuerdo como un clavo en la boca, en que sentí
    Oh la luna en su cara, esa muerta caricia sobre una piel que antes
    ¿Por qué se tambaleaba, por qué su cuerpo se vencía como sí
    -¿Estás enfermo? Tiéndete al abrigo, deja que te
    Lo sentía temblar como de miedo o bruma y cuando me miró
    Mis manos lo tejían otra vez buscando ese latido, ese tambor caliente y
    Hasta el alba fui sombra fiel, y esperé que de nuevo
    Pero vino otra luna y nos tocamos y comprendí que ya
    Y él temblaba de cólera y me arrancó la blusa como
    Lo ayudé, fui su perra, lamí el látigo esperando
    Mentí el grito y el llanto como si de verdad su carne me
    (No lo mordí ya más pero gemía y suplicaba para darle la
    Pudo creer todavía, se alzó con la sonrisa del comienzo, cuando
    Pero en la despedida tropezó y lo ví volverse, todo mueca y
    Sola en mi casa esperé abrazada a mis rodillas hasta
    El primero en acusarme fue
    (Lo habré mordido, morder en el amor no es
    Ahora ya sé que cuando llegue la mañana en que me
    Le faltará valor para acercar la antorcha a los
    Lo hará otro por él mientras desde su casa
    La ventana entornada que da sobre la plaza donde
    Miraré hasta el final esa ventana mientras
    Lo morderé hasta el fin, morder en el amor no es tan.

    Julio Cortázar

    La vuelta al día en ochenta mundos (1967)
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