En la otra puerta

Misteriosa Buenos Aires

Misteriosa Buenos Aires, de Manuel Mujica Lainez

Manuel Mujica Lainez

1950 - Cuentos

Editada en 1951, Misteriosa Buenos Aires contiene cuarenta y dos cuentos sobre Buenos Aires y sus personajes desde la hambruna en el villorio de Pedro Mendoza (1536) hasta la época de Rosas y la organización nacional. El ciclo termina en 1904, con la historia de una arruinada señorona. Desfilan en esta obra costumbres, leyendas, hechos históricos, superstición, hechicería, historias de seres humanos con sus sufrimientos y sus pecados. Es una obra de arqueología literaria en la que la narración se torna tensa y dramática y que demuestra un trabajo de investigación por parte del autor combinado con una escritura elegante y moderna.

Textos para leer de Misteriosa Buenos Aires

  • El hambre (Cuento)
  • El hombrecito del azulejo (Cuento)
  • La adoración de los Reyes Magos (Cuento)
  • Obras de Manuel Mujica Lainez

  • 1984 - Placeres y fatigas de los viajes - (Artículos)
  • 1967 - Crónicas reales - (Novela)
  • 1955 - Los viajeros - (Novela)
  • 1954 - La casa - (Novela)
  • 1952 - Los ídolos - (Novela)
  • 1950 - Misteriosa Buenos Aires - (Cuentos)
  • 1949 - Aquí vivieron - (Cuento)
  • 1946 - Estampas de Buenos Aires - (Relato)
  • 1943 - Canto a Buenos Aires - (Poesía)
  • 1942 - Padre (Biografía de Miguel Cané) - (Biografía)
  • 1938 - Don Galaz de Buenos Aires - (Novela)
  • 1936 - Glosas Castellanas - (Novela)
  • ¿Cuál es el escenario de ''La invención de Morel'', de Adolfo Bioy Casares?

    Entrevista al escritor holandés Herman Koch

    Entrevista al escritor holandés Herman Koch

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    El viajero

    Está en la sala familiar, sombría,
    y entre nosotros, el querido hermano
    que en el sueño infantil de un claro día
    vimos partir hacia un país lejano.

    Hoy tiene ya las sienes plateadas,
    un gris mechón sobre la angosta frente;
    y la fría inquietud de sus miradas
    revela un alma casi toda ausente.

    Deshójanse las copas otoñales
    del parque mustio y viejo.
    La tarde, tras los húmedos cristales,
    se pinta, y en el fondo del espejo.

    El rostro del hermano se ilumina
    suavemente. ¿Floridos desengaños
    dorados por la tarde que declina?
    ¿Ansias de vida nueva en nuevos años?

    ¿Lamentará la juventud perdida?
    Lejos quedó —la pobre loba— muerta.
    ¿La blanca juventud nunca vivida
    teme, que ha de cantar ante su puerta?

    ¿Sonríe al sol de oro
    de la tierra de un sueño no encontrada;
    y ve su nave hender el mar sonoro,
    de viento y luz la blanca vela hinchada?

    Él ha visto las hojas otoñales,
    amarillas, rodar, las olorosas
    ramas del eucalipto, los rosales
    que enseñan otra vez sus blancas rosas.

    Y este dolor que añora o desconfía
    el temblor de una lágrima reprime,
    y un resto de viril hipocresía
    en el semblante pálido se imprime.

    Serio retrato en la pared clarea
    todavía. Nosotros divagamos.
    En la tristeza del hogar golpea
    el tic-tac del reloj. Todos callamos.

    Antonio Machado

    Soledades, galerías y otros poemas (1907)
    enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias