En la otra puerta

Mensaje

Fernando Pessoa

1934 - Poesía

"Mensaje fue el único libro que Fernando Pessoa editó en vida (1934). Imbuido en el mito que auguraba un mesiánico regreso del rey Don Sebastián -desaparecido en la derrota de Alcazarquivir en 1578-, para devolver a Portugal su edad de oro, resultaría muy pobre considerar apenas como una argumentación patriótica (aunque no deja de serlo) a este libro ejemplar, de deslumbrante y precisa limpidez. No sólo porque dijo: "Soy, de hecho, un nacionalista místico, un sebastianista racional. Pero soy, aparte de eso, y hasta en contradicción con eso, muchas otras cosas". Sino también porque supo añadir, frenando ensoñaciones imperiales: "Para el destino que presumo será el de Portugal, las colonias no son necesarias". Porque era portugués, sí, pero también mediterráneo, europeo, universal. Epopeya concisa, mito hecho lenguaje vivo, Pessoa auténtico, los alcances de Mensaje nunca se agotan en una dirección. Las ilumina a todas, y de todas hace una gran poesía encarnada, alimento de hombres sedientos de una grandeza que les dé sentido.

Obras de Fernando Pessoa

  • 1934 - Mensaje - (Poesía)
  • Un día como hoy en 1889 nace Alfonso Reyes

    17 de mayo de 1889 - Nace Alfonso Reyes

    Poeta argentino, nacido en la provincia de Entre Ríos, autor de ''El agua y la noche'', ¿a quién nos referimos?

    Confidencias de Escritores

    Confidencias de Escritores

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Capitulación

    Anoche, unos abriles granas capitularon
    ante mis mayos desarmados de juventud;
    los marfiles histéricos de su beso me hallaron
    muerto; y en un suspiro de amor los enjaulé.
    Espiga extraña, dócil. Sus ojos me asediaron
    una tarde amaranto que dije un canto a sus
    cantos; y anoche, en medio de los brindis, me hablaron
    las dos lenguas de sus senos abrasadas de sed.
    Pobre trigueña aquella; pobres sus armas; pobres
    sus velas cremas que iban al tope en las salobres
    espumas de un marmuerto. Vencedora y vencida,
    se quedó pensativa y ojerosa y granate.
    Yo me partí de aurora. Y desde aquel combate,
    de noche entran dos sierpes esclavas a mi vida.

    César Vallejo

    Los heraldos negros (1918)
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