Arriba, ¿qué es arriba?, quedaba lo que el cielo oculta, esa mancha oscura y deforme que ni alumbra ni protege, esa mancha que es toda sal. Arriba, ¿qué es arriba?, no hay luz ni hay sombra, no hay hambre ni hay sed, no hay decepción ni hay esperanza. Arriba, ¿qué es arriba?, sopla un viento siniestro que llega hasta nuestros despojos y los agita como si fueran pétalos de una rosa seca, abriéndonos las heridas hasta cubrirlas con tierra. Y ese viento, siniestro y obstinado, poco a poco va haciéndose de la noche hasta quedarse con todos sus brillos, con todos sus secretos, con todas sus metáforas.
Somos seis