En la otra puerta

Eduardo Mallea

Eduardo Mallea
Eduardo Mallea nació en Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires, Argentina. Sus padres y el paisaje del Atlántico ejercieron una profunda influencia sobre él. Realizó sus estudios primarios en un colegio inglés y los secundarios en el colegio Nacional de Bahía Blanca. Viajó a Buenos Aires, donde estudió leyes durante cuatro años en la universidad de esa ciudad, pero abandonó los estudios. Durante sus años de estudiante participó en varios proyectos intelectuales y se dio a conocer con sus Cuentos para una inglesa desesperada (1926), que fue elogiado por la crítica. Desde 1931 fue director del suplemento literario del diario La Nación. Viajó por Europa, dio conferencias en Roma y Milán y a su regreso se dedicó a la literatura. Fue presidente de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) y representó a Argentina en la oficina europea de las Naciones Unidas. La obra de Mallea lo muestra como un indagador del alma argentina, del hombre urbano, en especial del capitalino. Hasta 1940 predominan en los temas de su literatura, la autobiografía y el análisis de su país. La obra capital de esta época es Historia de una pasión argentina (1937), ensayo en el que formula su tesis de las dos Argentinas: la visible y la invisible. En su etapa siguiente, Mallea se presenta como novelista expresando siempre sus reflexiones íntimas sobre el país y la realidad. En 1920 aparece su primer cuento “La Amazona”. En 1926 aparecerán los Cuentos para una inglesa desesperada. La Revista de Occidente le publica en 1932 la novela La angustia. En 1936 se edita La ciudad junto al río inmóvil y en 1937 la editorial Sur publica en Buenos Aires su obra más importante como ensayo interpretativo de la realidad social y espiritual del país: Historia de una pasión argentina. En 1940 se publica la novela La bahía de silencio y un año después sale a la luz otra obra suya con el bíblico título: Todo verdor perecerá. En 1941 se publica su libro de ensayos: El sayal y la púrpura. Eduardo Mallea murió en Buenos Aires en 1982.

¿Quién lo escribió?

Durante todo un día de otoño, triste, oscuro, silencioso, cuando las nubes se cernían bajas y pesadas en el cielo, crucé solo, a caballo, una región singularmente lúgubre del país; y, al fin, al acercarse las sombras de la noche, me encontré a la vista de la melancólica Casa Usher. No sé cómo fue, pero a la primera mirada que eché al edificio invadió mi espíritu un sentimiento de insoportable tristeza. Digo insoportable porque no lo atemperaba ninguno de esos sentimientos semiagradables, por ser poéticos, con los cuales recibe el espíritu aun las más austeras imágenes naturales de lo desolado o lo terrible. Miré el escenario que tenía delante -la casa y el sencillo paisaje del dominio, las paredes desnudas, las ventanas como ojos vacíos, los ralos y siniestros juncos, y los escasos troncos de árboles agostados- con una fuerte depresión de ánimo únicamente comparable, como sensación terrena, al despertar del fumador de opio, la amarga caída en la existencia cotidiana, el horrible descorrerse del velo

Los olvidados

Ricardo Cardone

Esta novela podría ser una crónica de la marginalidad, o una interrogación metafísica, ¿existir es ser percibido? El olvidado no es quien ha muerto, sino quien ha sido exiliado del presente vivo. (Susana Gil)

El universo se debate entre el orden y el caos. En su interior todo caduca, cambia de orden y vuelve a ordenarse con la única intención de destruirse. Para que algo se convierta en otra cosa, ese algo tiene que dejar de existir. ¿En qué momento ese algo deja de existir? ¿Cuál es el instante preciso en el que algo deja de ser algo? Ese punto último donde la materia deja de ser lo que es, es el punto límite que todos buscamos descifrar, el menor número posible antes de la extinción. Esa entidad con infinitesimal poder de significancia le está vedada a nuestra razón

Los lados oscuros

Ricardo Cardone

Un libro de poemas en el que el hombre se enfrenta a todos su miedos.

Si las partes que limitan un todo son los lados del todo, ¿cuáles son los lados que limitan al hombre? En cada uno de esos lados del hombre, la luz que lo salva precipita. Es en esa oscuridad donde gobierna su límite

Las dos criaturas

Ricardo Cardone

Cardone logra imágenes de una profundidad y una belleza tales que parecen alejarlo de la narrativa convencional para acercarlo a la prosa lírica. (Daniel Ruiz Rubini)

Xavier se muda a un departamento que le costó no pocos sacrificios y expectativas. ¿Qué puede suceder cuando un hombre cree concretar sus sueños y se dispone a disfrutarlos? Puede ocurrir —por ejemplo— que su historia se intercale con otras historias, y que ese abanico narrativo interpele al lector, que ponga en crisis su concepción del mundo, de los espacios, de la linealidad del tiempo, de los límites entre los sueños y la realidad, entre la ficción que atraviesa lo cotidiano y la cotidianeidad que atraviesa lo ficticio. En Las dos criaturas (recientemente publicado por Ediciones Ruines Circulares), Ricardo Cardone despliega un mecanismo literario que nos genera incertidumbre, porque todas las certezas que nos sostienen parecen temblar al adentrarnos en su nuevo libro

María Elena Disandro

María Elena  Disandro
Nacida en Buenos Aires, María Elena Disandro manifestó desde muy pequeña una inclinación natural hacia la literatura, vocación que hoy ejerce profesionalmente y que se reveló originariamente en el género cuentos con "Osadía Literaria", su primer libro de cuentos fantásticos. Parte de su producción narrativa apareció publicada en diversos medios gráficos interesados tales como "Contrahabla", suplemento Cultural; "El Damero", publicación barrial y el diario "Del viajero". Los cuentos han recibido la premiación en diversos concursos organizados por las editoriales Geear, Nuevo Ser y Ediciones Andrónico

Genma Sánchez

Genma Sánchez
Genma Sánchez Mugarra nació en Bilbao en 1956. Después de realizar estudios de Historia, ha participado en varios talleres de escritura, guión y cursos de historia y estética musical.Lleva años impartiendo clases de euskera en el Euskaltegi Gabriel Aresti de Bilbao. Coordina talleres de literatura y lectura en varias localidades de Vizcaya y ha sido jurado en concursos literarios. Formación • Diplomada en Historia (Universidad de Deusto)• Titulación EGA (Gobierno Vasco) Formación complementaria • Curso de Relato Breve de la Librería Fuentetaja (Madrid)• Curso de Relato Breve de la Escuela de Letras (Madrid)• Curso de Guión con Eliseo Altunaga (Director de la escuela de cine de Cuba)• Curso de Guión en la Escuela de Artes Cinematográficas Artebi (Bilbao)• Curso de Diálogos con Valentín Fernández-Tubau (ABC guionistas - Madrid)• Taller de escritura Alfa (3 cursos - Bilbao)• Curso de Historia de la Música (Escuela Juan de Antxieta- Profesor Antonio Zubicarai)• Curso de Estética musical (Escuela Juan de Antxieta - Profesor Alejandro Zabala)• Música del siglo XX: curso impartido por Mercedes Albaina Experiencia • Coordinadora del taller de escritura en euskera en el Euskaltegi Gabriel Aresti (Bilbao) Actualmente• Profesora de euskera en el Euskaltegi Gabriel Aresti de Bilbao

Un día como hoy en 1955 muere Andrés Eloy Blanco

21 de mayo de 1955 - Muere Andrés Eloy Blanco

Si mencionamos la espantable y jamás imaginada aventura de los molinos de viento, ¿a uno de los capítulos de qué célebre obra nos estamos refiriendo?

Entrevista al escritor argentino Hugo Mujica

Entrevista al escritor argentino Hugo Mujica

Las dos criaturas

Las dos criaturas

Por Daniel Ruiz Rubini

El poema de hoy

Benarés

Falsa y tupida
como un jardín calcado en un espejo,
la imaginada urbe
que no han visto nunca mis ojos
entreteje distancias
y repite sus casas inalcanzables.

El brusco sol
desgarra la completa oscuridad
de templos, muladares, cárceles, patios
y escalará los muros
y resplandecerá en un río sagrado.

Jadeante
la ciudad que oprimió un follaje de estrellas
desborda el horizonte
y en la mañana llena
de pasos y de sueño
la luz va abriendo como ramas las calles.

Juntamente amanece
en todas las persianas que miran al oriente
y la voz de un almuédano
apesadumbra desde su alta torre
el aire de este día
y anuncia a la ciudad de los muchos dioses
la soledad de Dios.

(Y pensar
que mientras juego con dudosas imágenes,
la ciudad que canto persiste
en un lugar predestinado del mundo,
con su topografía precisa,
poblada como un sueño,
con hospitales y cuarteles
y lentas alamedas
y hombres de labios podridos
que sienten frío en los dientes.

Jorge Luis Borges

Fervor de Buenos Aires (1923)
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