Escritora argentina Nacida en Buenos Aires, María Elena Disandro manifestó desde muy pequeña una inclinación natural hacia la literatura, vocación que hoy ejerce profesionalmente y que se reveló originariamente en el género cuentos con "Osadía Literaria", su primer libro de cuentos fantásticos. Parte de su producción narrativa apareció publicada en diversos medios gráficos interesados tales como "Contrahabla", suplemento Cultural; "El Damero", publicación barrial y el diario "Del viajero". Los cuentos han recibido la premiación en diversos concursos organizados por las editoriales Geear, Nuevo Ser y Ediciones Andrónico. Fue galardonada con la Mención Especial por la Asociación Argentina Tango al Mundo y el Foro de la Memoria de Pompeya por su obra "Aún en otra vida..." y, en abril de 2011, preseleccionada entre 275 participantes por su cuento "Qué ironía" para integrar la XLIII antología "Argentina en Versos y Prosas" por Ediciones Raíz Alternativa. Su cuento, María de todos", fue distinguido con el 2° PREMIO EN NARRATIVA en la Antología de Poesía y Narrativa Breve Escritura Sin Frontera 2011.
Con "La indulgencia del Talismán", la autora incurre en la novela poniendo a prueba una equilibrada mixtura entre lo sobrenatural y lo real mediante un despliegue de mitología escandinava, con adaptación libre, representada en los excéntricos nombres de dioses, templos y lugares -Upsala, Nidhogg, Norns, Loki, Godar, Odín, Thor, Gullveig- que van cargando de significado la trama de la obra. Partícipe activa de diversos talleres literarios, la autora dedica el resto del tiempo a otra de sus pasiones y profesiones que vuelve a tener como objeto a la palabra: la grafología. Algunas de sus creaciones están disponibles y pueden ser leídas en su página web oficial:
Cae la gota en la nuca piadosa del amor
Cae toda vez como sello
Como signo cae
Como rayo en la madera seca
Se escurre entre la leña aún abierta
Hasta encontrar el último latido
Hasta que fermenta
Hasta que pudre
Olerá su herida a húmedo pasado
No sanará la corteza fatigada
Antes de que otra gota duela
Cae el amor en la nuca del piadoso
Cae por compasión la última gota
La gota seca que no duda
La que por misericordia mata