Rilke nació en Praga, una de las ciudades más grandes y espléndidas de la Repúbila Checa. Al igual que Kafka, optó más tarde por la lengua alemana para su expresión literaria.
Su infancia fue difícil y traumática ya que su madre, obsesionada por la muerte prematura de su primera hija, lo obligó a vestirse de niña hasta los cinco años. Los estudios iniciales los cursó en uno de los mejores colegios del lugar y más tarde ingresó en una academia militar, obligado por su padre. Pero no pudo torcer el que debía ser su destino, así que la abandonó al poco tiempo para estudiar letras, filosofía y artes en las universidades de Praga, Munich y Berlín. En esa época escribe sus primeros libros de poesía. En 1899 viaja a Rusia, viaje que le inspira uno de sus más trabajosos -tardó más de diez años en terminarlo- y conocidos trabajos poéticos: Elegías de Duino. En este libro puede advertirse cierta inclinación de Rilke hacia el espiritismo, practicado por la princesa a quién está dedicado y por su círculo más próximo. Se dice que tenía ciertas experiencias visionarias que no dejaban de asombrarle. Consideraba -al modo platónico- que el poeta era un recipiente de voces más altas, de las que no excluía a la de Dios. Por otra parte, y curiosamente, a partir de una larga relación con una discípula de Freud, tuvo también un temprano conocimiento del psicoanálisis.
La leyenda de amor y muerte del alférez Christoph Rilke y Cuadernos de Malte Laurids Brigge atrajeron por fin la atención de la crítica, especialmente en Francia, donde Rilke había vivido y trabado amistad con Auguste Rodin y André Gide. Participó brevemente en la Primera Guerra Mundial y luego viajó por varios países mediterráneos -España entre ellos- para establecerse finalmente en Suiza. Allí publica Sonetos a Orfeo, para muchos ensayistas, la culminación de las elegías. Allí también murió Rilke, a los 51 años, tras padecer leucemia por largo tiempo.
El gran poeta checo -y universal- de habla germana escogió él mismo su epitafio, su último gran gesto poético:
Rosa, oh contradicción pura, placer,
ser el sueño de nadie bajo tantos
párpados.
Obras de Rainer María Rilke
1894 - Vida y canciones
1900 - Historias del buen Dios
1902 - Libro de las imágenes
1905 - El libro de las horas
1907 - Nuevos poemas (dos volúmenes)
1910 - Los cadernos de Malte Laurids Brigge
1913 - La vida de María
1922 - Elegías de Duino
1923 - Sonetos a Orfeo
Textos para leer de Rainer María Rilke
(sin título) (Poesía)
Cartas a un joven poeta (Carta)
La cuarta elegía (frag.) (Poesía)
Poema III (Poesía)
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