Escritor argentino
Marcos Aguinis nació en Córdoba. Su vasta formación académica en literatura, medicina, psicoanálisis, arte e historia lo ha llevado a dictar numerosas conferencias y cursos en instituciones europeas, norteamericanas y latinoamericanas. Durante la última dictadura militar en Argentina fue limitada la circulación de sus libros. Al restablecerse la democracia, durante el gobierno de Raúl Alfonsín, ejerció el cargo de secretario de Cultura de la Nación y creó el PRONDEC (Programa Nacional de Democratización de la Cultura).
En 1963 apareció su primer libro y, desde entonces, ha escrito más de una veintena de obras que generan entusiasmo y polémica, entre los que se destacan las novelas La cruz invertida, La matriz del infierno, La gesta del marrano, Los iluminados, La conspiración de los idiotas y Asalto al paraíso, y los ensayos Carta esperanzada a un general y Elogio de la culpa.
Recibió entre otros, los premios Planeta (España), Premio Benemérito de la Cultura de la Academia de Artes y Ciencias de la Comunicación y fue designado Caballero de las Letras y de las Artes por el gobierno de Francia. En 1995 la Sociedad Argentina de Escritores le confirió el Gran Premio de Honor por la totalidad de su obra.
En esta tierra los refugios son de fuego
Y el aire abriga como manto de agua hirviendo
Ha llegado la noche antes de que la tarde asome
Y el hombre se quiebra como un papel calcinado
Nadie oye el crepitar de la piel
Nadie oye el corazón que aún late
Ahora cae una lluvia más débil que el hollín
Ahora caen las últimas gotas de cielo
Aire como fuego
Fuego como tierra
Tierra como agua
Agua como aire
Sobre un cielo que arde no habrá otro cielo
Sobre la tierra que arde no habrá otra tierra
Sobre un hombre que arde no habrá memoria
Una hélice gira sobre una nube de escombros
Ruge ante la mirada de nadie
Lejos el cielo devora el último aullido
Aún los recuerdos llueven