En la otra puerta

Importancia por contacto

Marcos Aguinis

1986 - Cuento

Sudamericana / Planeta

Obras de Marcos Aguinis

  • 2005 - ¿Qué hacer? Bases para el renacimiento argentino - (Ensayo)
  • 2003 - Las redes del odio. Recursos para desactivar la violencia - (Ensayo)
  • 2002 - Asalto al paraíso - (Novela)
  • 2001 - Un país de novela. Viaje hacia la mentalidad de los argentinos. - (Ensayo)
  • 2001 - El atroz encanto de ser argentinos - (Ensayo)
  • 2000 - Los iluminados - (Novela)
  • 1997 - La matriz del infierno - (Novela)
  • 1996 - Nueva carta esperanzada a un General - (Ensayo)
  • 1995 - Todos los cuentos - (Cuento)
  • 1993 - Elogio de la culpa - (Ensayo)
  • 1991 - La gesta del marrano - (Novela)
  • 1986 - Y la rama llena de frutos - (Cuento)
  • 1986 - Importancia por contacto - (Cuento)
  • 1985 - El valor de escribir - (Ensayo)
  • 1983 - Carta esperanzada a un General. Puente sobre el abismo - (Ensayo)
  • 1978 - La conspiración de los idiotas - (Novela)
  • 1978 - Profanación del amor - (Novela)
  • 1977 - Operativo siesta - (Cuento)
  • 1972 - Cantata de los diablos - (Novela)
  • 1971 - El combate perpetuo. Una biografía admirable con ritmo de novela - (Biografía)
  • 1970 - La cruz invertida - (Novela)
  • 1969 - Refugiados: crónica de un Palestino - (Novela)
  • 1963 - Maimonides. Un sabio de avanzada - (Biografía)
  • Un día como hoy en 1778 muere Voltaire

    30 de mayo de 1778 - Muere Voltaire

    ¿En qué novela de un famoso escritor se narra la historia de amor entre Fermina Daza y Florentino Ariza?

    Noé Jitrik:

     Noé Jitrik:

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    La hoguera donde arde una

    Fue el primero en acusarme de
    Sin pruebas y quizá doliéndole, pero había los que
    Y se sabe en un pueblo perdido entre
    El tiempo pesa inmóvil y sólo cada
    Gentes que viven de telarañas, de lentas
    Acaso tienen corazón pero cuando hablan es
    ¿De qué podía acusarme si solamente habíamos
    Imposible que el mero despecho, después de aquella
    (Tal vez la luna llena, la noche en que me llevó hasta
    Morder en el amor no es tan extraño cuando se ha
    Yo había gemido, sí, y en algún momento pude
    Después no hablamos de eso, él parecía orgulloso de
    Siempre parecen orgullosos si gemimos, pero entonces
    ¿Qué memoria diferente tendrá el odio que sigue al
    Porque en esas noches nos queríamos más que si
    Bajo la luna en las arenas enredados y oliendo a
    (Lo habré mordido, sí, morder en el amor no es tan
    Nunca me dijo nada, sólo atento a
    Me perfumaba los senos con las yerbas que mi madre
    Y él, la alegría del tabaco en la barba, y tanta
    Nunca llovió cuando bajábamos al río, pero a veces
    Un pañuelo blanco y negro, me lo pasaba despacio mientras
    Nos llamábamos con nombres de animales dulces, de árboles que echan
    No había fin para ese interminable comienzo de cada
    (Lo habré mordido mientras él clavado en mí me
    Siempre en algún momento se mezclaban nuestras voces si
    Podría haber durado como el cielo verde y duro encima de mis
    ¿Por qué, si abrazados sosteníamos el mundo contra
    Hasta una noche, lo recuerdo como un clavo en la boca, en que sentí
    Oh la luna en su cara, esa muerta caricia sobre una piel que antes
    ¿Por qué se tambaleaba, por qué su cuerpo se vencía como sí
    -¿Estás enfermo? Tiéndete al abrigo, deja que te
    Lo sentía temblar como de miedo o bruma y cuando me miró
    Mis manos lo tejían otra vez buscando ese latido, ese tambor caliente y
    Hasta el alba fui sombra fiel, y esperé que de nuevo
    Pero vino otra luna y nos tocamos y comprendí que ya
    Y él temblaba de cólera y me arrancó la blusa como
    Lo ayudé, fui su perra, lamí el látigo esperando
    Mentí el grito y el llanto como si de verdad su carne me
    (No lo mordí ya más pero gemía y suplicaba para darle la
    Pudo creer todavía, se alzó con la sonrisa del comienzo, cuando
    Pero en la despedida tropezó y lo ví volverse, todo mueca y
    Sola en mi casa esperé abrazada a mis rodillas hasta
    El primero en acusarme fue
    (Lo habré mordido, morder en el amor no es
    Ahora ya sé que cuando llegue la mañana en que me
    Le faltará valor para acercar la antorcha a los
    Lo hará otro por él mientras desde su casa
    La ventana entornada que da sobre la plaza donde
    Miraré hasta el final esa ventana mientras
    Lo morderé hasta el fin, morder en el amor no es tan.

    Julio Cortázar

    La vuelta al día en ochenta mundos (1967)
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