En la otra puerta

De enero a junio

De enero a junio, de Ricardo Cardone

Ricardo Cardone

2019 - Poesía

Ediciones Ruinas Circulares

Yo soy la creación del creador. Soy el último deseo. Llevo en mi nombre la condena del saber. Habito en el espeso vacío que ninguna estación del tiempo puede abrigar. Ahora sólo queda el peso de mi sombra, ese manto que cae sobre la conciencia. Para que no pudiera ver han quemado mis ojos. Por temor a cualquier castigo han mutilado mis manos. Hoy soy el acusado. Cargan sobre mí todas las culpas como si fuera peste. Juran que soy el hacedor de todos los abandonos. Estúpidos. Jamás he salido de este encierro. Todo aquí es invierno y no hay nadie que se acerque a este desterrado. Algún falso poeta lo intentó con versos inútiles: Si no es profano el verso es nada, Con el puño hereje escribe un poema, Cae el cuerpo desmembrado del poeta, Fiel a su destino de hoguera. No se puede ver a Dios y vivir. No soy más que una creación abominable del creador, ese hombre insignificante y temeroso que escribe.

Dios

Textos para leer de De enero a junio

  • Abril que libra I (Poesía)
  • Abril que libra II (Poesía)
  • Abril que libra III (Poesía)
  • Abril que libra IV (Poesía)
  • Abril que libra V (Poesía)
  • Abril que libra VI (Poesía)
  • Abril que libra VII (Poesía)
  • Abril que libra VIII (Poesía)
  • Con eme de marzo I (Poesía)
  • Con eme de marzo II (Poesía)
  • Con eme de marzo III (Poesía)
  • Con eme de marzo IV (Poesía)
  • Con eme de marzo IX (Poesía)
  • Con eme de marzo V (Poesía)
  • Con eme de marzo VI (Poesía)
  • Con eme de marzo VII (Poesía)
  • Con eme de marzo VIII (Poesía)
  • Enero al sol I (Poesía)
  • Enero al sol II (Poesía)
  • Enero al sol III (Poesía)
  • Enero al sol IV (Poesía)
  • Enero al sol V (Poesía)
  • Enero al sol VI (Poesía)
  • Enero al sol VII (Poesía)
  • Enero al sol VIII (Poesía)
  • Febrero con fe de erratas I (Poesía)
  • Febrero con fe de erratas II (Poesía)
  • Febrero con fe de erratas III (Poesía)
  • Febrero con fe de erratas IV (Poesía)
  • Febrero con fe de erratas V (Poesía)
  • Febrero con fe de erratas VI (Poesía)
  • Febrero con fe de erratas VII (Poesía)
  • Junio que mira al espejo (Poesía)
  • Junio que mira al espejo II (Poesía)
  • Junio que mira al espejo III (Poesía)
  • Junio que mira al espejo IV (Poesía)
  • Junio que mira al espejo IX (Poesía)
  • Junio que mira al espejo VI (Poesía)
  • Junio que mira al espejo VII (Poesía)
  • Junio que mira al espejo VIII (Poesía)
  • Junio que mira la espejo V (Poesía)
  • Las alas de mayo I (Poesía)
  • Las alas de mayo II (Poesía)
  • Las alas de mayo III (Poesía)
  • Las alas de mayo IV (Poesía)
  • Las alas de mayo V (Poesía)
  • Las alas de mayo VI (Poesía)
  • Las alas de mayo VII (Poesía)
  • Las alas de mayo VIII (Poesía)
  • Obras de Ricardo Cardone

  • 2025 - Los olvidados - (Novela)
  • 2024 - Los lados oscuros - (Poesía)
  • 2023 - Las dos criaturas - (Cuentos)
  • 2022 - La rabia - (Novela)
  • 2021 - Cielo de invierno - (Novela)
  • 2021 - El vuelo del elefante - (Cuento)
  • 2020 - De julio a Iván Reyes - (Cuentos)
  • 2019 - De enero a junio - (Poesía)
  • 2018 - La noche en el espejo - (Cuentos)
  • 2017 - La noche por la que muere el día - (Poesía)
  • Un día como hoy en 1924 muere Franz Kafka

    3 de junio de 1924 - Muere Franz Kafka

    ¿En cuál de las obras de Florencio Sánchez se desarrolla la historia de Don Olegario y su hijo, Julio?

    Teuco Castilla

    Teuco Castilla

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    San Martín (1810)

    Anduve, San Martín, tanto y de sitio en sitio
    que descarté tu traje, tus espuelas, sabía
    que alguna vez, andando en los caminos
    hechos para volver, en los finales
    de cordillera, en la pureza
    de la intemperie que de ti heredarnos,
    nos íbamos a ver de un día a otro.

    Cuesta diferenciar entre los nudos
    de ceibo, entre raíces,
    entre senderos señalar tu rostro,
    entre los pájaros distinguir tu mirada,
    encontrar en el aire tu existencia.

    Eres la tierra que nos diste, un ramo
    de cedrón que golpea con su aroma,
    que no sabemos dónde está, de dónde
    llega su olor de patria a las praderas.
    Te galopamos, San Martín, salimos
    amaneciendo a recorrer tu cuerpo,
    respiramos hectáreas de tu sombra,
    hacemos fuego sobre tu estatura.

    Eres extenso entre todos los héroes.

    Otros fueron de mesa en mesa,
    de encrucijada en torbellino,
    tú fuiste construido de confines,
    y empezamos a ver tu geografía,
    tu planicie final, tu territorio.

    Mientras mayor el tiempo disemina
    como agua eterna los terrones
    del rencor, los afilados
    hallazgos de la hoguera,
    más terreno comprendes, más semillas
    de tu tranquilidad pueblan los cerros,
    más extensión das a la primavera.

    El hombre que construye es luego el humo
    de lo que construyó, nadie renace
    de su propio brasero consumido:
    de su disminución hizo existencia,
    cayó cuando no tuvo más que polvo.

    Tu abarcaste en la muerte más espacio.

    Tu muerte fue un silencio de granero.
    Pasó la vida tuya, y otras vidas,
    se abrieron puertas, se elevaron muros
    y la espiga salió a ser derramada.

    San Martín, otros capitanes
    fulguran más que tú, llevan bordados
    sus pámpanos de sal fosforescentes,
    otros hablan aún como cascadas,
    pero no hay uno como tú, vestido
    de tierra y soledad, de nieve y trébol.
    Te encontramos al retornar del río,
    te saludamos en la forma agraria
    de la Tucumania florida,
    y en los caminos, a caballo
    te cruzamos corriendo y levantando
    tu vestidura, padre polvoriento.

    Hoy el sol y la luna, el viento grande
    maduran tu linaje, tu sencilla
    composición: tu verdad era
    verdad de tierra, arenoso amasijo,
    estable como el pan, lámina fresca
    de greda y cereales, pampa pura.

    Y así eres hasta hoy, luna y galope,
    estación de soldados, intemperie,
    por donde vamos otra vez guerreando,
    caminando entre pueblos y llanuras,
    estableciendo tu verdad terrestre,
    esparciendo tu germen espacioso,
    aventando las páginas del trigo.

    Así sea, y que no nos acompañe
    la paz hasta que entremos
    después de los combates, a tu cuerpo
    y duerma la medida que tuvimos
    en tu extensión de paz germinadora.

    Pablo Neruda

    Canto general (1950)
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