Arriba, ¿qué es arriba?, quedaba lo que el cielo oculta, esa mancha oscura y deforme que ni alumbra ni protege, esa mancha que es toda sal. Arriba, ¿qué es arriba?, no hay luz ni hay sombra, no hay hambre ni hay sed, no hay decepción ni hay esperanza. Arriba, ¿qué es arriba?, sopla un viento siniestro que llega hasta nuestros despojos y los agita como si fueran pétalos de una rosa seca, abriéndonos las heridas hasta cubrirlas con tierra. Y ese viento, siniestro y obstinado, poco a poco va haciéndose de la noche hasta quedarse con todos sus brillos, con todos sus secretos, con todas sus metáforas.
Somos seis
Nada que nada acecha
Nada hecha y derecha
Nada más y nada menos
Nada abriga nada
Nada que de la nada nada
Nada con sus brazos de nada
Anonadada nada hacia la nada
Nada más que nada
La nada misma y la misma nada
Nada más que decir nada
Nada que hacer nada que perder
Nada queda en la nada
Nada por aquí nada
Nada por allá nada
Nada de amor
Nada de nada
Pero nada de nada
Nada de gracia
Gracias
De nada