Una gota de sangre en la sal es un repentino silencio, una repulsión atroz, una desilusión interminable. Una gota de sal en la sangre es un grito que nadie escucha, el dolor de esa desilusión, la boca hambrienta de esta soledad. Que nadie busque en mi sangre el primer desvelo, el rayo de ilusión, la ruptura de la espera, la gota de sal. Nada más que un río de abandono corre por mi sangre y nada más correrá cuando muera devorado por las fieras que abren heridas y que abren fuego. Nada habrá en mi sangre porque ya no será mía. Será de todos y será de nadie. Dejará de ser un río que se pierde bajo un manto de piedras afiladas. Seguirá su cauce y caerá al despeñadero donde la sal es río y la sangre es una gota más.
Un perro
Nada que nada acecha
Nada hecha y derecha
Nada más y nada menos
Nada abriga nada
Nada que de la nada nada
Nada con sus brazos de nada
Anonadada nada hacia la nada
Nada más que nada
La nada misma y la misma nada
Nada más que decir nada
Nada que hacer nada que perder
Nada queda en la nada
Nada por aquí nada
Nada por allá nada
Nada de amor
Nada de nada
Pero nada de nada
Nada de gracia
Gracias
De nada