En la otra puerta

Los olvidados

Los olvidados, de Ricardo Cardone

Ricardo Cardone

2025 - Novela

Ediciones Ruinas Circulares

El universo se debate entre el orden y el caos. En su interior todo caduca, cambia de orden y vuelve a ordenarse con la única intención de destruirse. Para que algo se convierta en otra cosa, ese algo tiene que dejar de existir. ¿En qué momento ese algo deja de existir? ¿Cuál es el instante preciso en el que algo deja de ser algo? Ese punto último donde la materia deja de ser lo que es, es el punto límite que todos buscamos descifrar, el menor número posible antes de la extinción. Esa entidad con infinitesimal poder de significancia le está vedada a nuestra razón. Para comprenderla nos basta únicamente con creer en ella porque no hay sabiduría que pueda dar fe de su existencia. Es el instante donde entra en juego el valor de la representación de la realidad y no la realidad misma. Luego olvidamos.

La parábola de la tau

Textos para leer de Los olvidados

  • Capítulo I (Narrativa)
  • Capítulo II (Narrativa)
  • Capítulo III (Narrativa)
  • Capítulo IV (Narrativa)
  • Capítulo IX (Narrativa)
  • Capítulo V (Narrativa)
  • Capítulo VI (Narrativa)
  • Capítulo VII (Narrativo)
  • Capítulo VIII (Narrativa)
  • Capítulo X (Narrativa)
  • Capítulo XI (Narrativa)
  • Capítulo XII (Narrativa)
  • Capítulo XIII (Narrativa)
  • Capítulo XIV (Narrativa)
  • Capítulo XIX (Narrativa)
  • Capítulo XV (Narrativa)
  • Capítulo XVI (Narrativa)
  • Capítulo XVII (Narrativa)
  • Capítulo XVIII (Narrativa)
  • Capítulo XX (Narrativa)
  • Capítulo XXI (Narrativa)
  • Capítulo XXII (Narrativa)
  • Capítulo XXIII (Narrativa)
  • Capítulo XXIV (Narrativa)
  • Contratapa (Narrativa)
  • Crítica: Los olvidados (Texto)
  • Obras de Ricardo Cardone

  • 2025 - Los olvidados - (Novela)
  • 2024 - Los lados oscuros - (Poesía)
  • 2023 - Las dos criaturas - (Cuentos)
  • 2022 - La rabia - (Novela)
  • 2021 - Cielo de invierno - (Novela)
  • 2021 - El vuelo del elefante - (Cuento)
  • 2020 - De julio a Iván Reyes - (Cuentos)
  • 2019 - De enero a junio - (Poesía)
  • 2018 - La noche en el espejo - (Cuentos)
  • 2017 - La noche por la que muere el día - (Poesía)
  • Un día como hoy en 1896 nace Antonin Artaud

    4 de septiembre de 1896 - Nace Antonin Artaud

    ¿A quién pertenece la obra Coplas a la muerte de su padre?

    Noé Jitrik:

     Noé Jitrik:

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Hierro

    Ganado tengo el pan: hágase el verso,—
    Y en su comercio dulce se ejercite
    La mano, que cual prófugo perdido
    Entre oscuras malezas, o quien lleva
    A rastra enorme peso, andaba ha poco
    Sumas hilando y revolviendo cifras.
    Bardo, ¿consejo quieres? Pues descuelga
    De la pálida espalda ensangrentada
    El arpa dívea, acalla los sollozos
    Que a tu garganta como mar en furia
    Se agolparán, y en la madera rica
    Taja plumillas de escritorio, y echa
    Las cuerdas rotas al movible viento.

    Oh alma! oh alma buena! mal oficio
    Tienes!: póstrate, calIa, cede, lame
    Manos de potentado, ensalza, excusa
    Defectos, tenlos —que es mejor manera
    De excusarlos—, y mansa y temerosa
    Vicios celebra, encumbra vanidades:
    Verás entonces, alma, cuál se trueca
    En plato de oro rico tu desnudo
    Plato de pobre!
    Pero guarda ¡oh alma!
    Que usan los hombres hoy oro empañado!
    Ni de eso cures, que fabrican de oro
    Sus joyas el bribón y el barbilindo:
    Las armas no,— las armas son de hierro!

    Mi mal es rudo; la ciudad lo encona;
    Lo alivia el campo inmenso: ¡otro más vasto
    Lo aliviará mejor! —Y las oscuras
    Tardes me atraen, cual si mi patria fuera
    La dilatada sombra. ¡Oh verso amigo:
    Muero de soledad, de amor me muero!

    No de vulgar amor: estos amores
    Envenenan y ofuscan: no es hermosa
    La fruta en la mujer, sino la estrella.
    La tierra ha de ser luz, y todo vivo
    Debe en torno de sí dar lumbre de astro.
    ¡Oh, estas damas de muestra! ¡oh, estas copas
    De carne! ¡oh, estas siervas, ante el dueño
    Que las enjoya o estremece echadas!
    ¡Te digo, oh verso, que los dientes duelen
    De comer de esta carne!

    Es de inefable
    Amor del que yo muero, del muy dulce
    Menester de llevar, como se lleva
    Un niño tierno en las cuidosas manos,
    Cuanto de bello y triste ven mis ojos.

    José Martí

    Versos Libres (1891)
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