En la otra puerta

Homero Manzi

Escritor argentino Escritor argentino

Homero Manzi
Nace el 1 de noviembre de 1907. Manzi encarna, más que ningún otro, la presencia de la poesía en la letra del tango. Fue un poeta que no publicó ningún libro de poesías. El medio de su poética fue siempre la canción, desde los motivos camperos hasta la música urbana, en la que alcanzó su mayor realización. De esa manera gozó de inmensa popularidad, sin renunciar nunca a sus convicciones de poeta. Apeló a la metáfora, incluso surrealista, pero no avanzó demasiado por ese camino, que quizás hubiera dificultado la comprensión de su mensaje por el hombre común. No utilizó el lunfardo (argot de Buenos Aires) para expresarse, pese al compromiso popular de su obra literaria. A diferencia de otros grandes autores, sus letras no ofrecen crónicas de la realidad social ni imparten consignas morales. Sus versos suelen estar llenos de nostalgia, como el tango mismo. A través de ellos, Manzi arroja una mirada plena de ternura y compasión hacia los seres y las cosas. El barrio pobre, suburbano, es su gran escenario. Su tango "Sur", de 1948, con música del bandoneonista Aníbal Troilo, probablemente la obra suprema del género en aquella esplendorosa década, resume el sentido más profundo de su obra.

Homero Nicolás Manzione, como verdaderamente se llamaba, nació de madre uruguaya y padre argentino (se diría que como el propio tango) en Añatuya, un empalme ferroviario de Santiago del Estero, una casi desértica provincia del noroeste argentino, el 1º de noviembre de 1907. Allí probaba fortuna su padre como discreto hacendado rural. Con siete años Homero ya estaba radicado en Buenos Aires, para comenzar su educación en el colegio Luppi, del humilde y alejado barrio de Pompeya. Cada elemento de aquel paisaje -desde el largo paredón que recorría camino de la escuela hasta el terraplén del ferrocarril, en una mágica reunión de ciudad y pampa- quedará capturado en algunas de sus letras posteriores, como la de "Barrio de tango" (de 1942) y la de "Sur".

El vals "¿Por qué no me besas?", de 1921, fue su primer y olvidada pieza, con música de Fracisco Caso, quien años después vincularía a Manzi con Troilo. Nacería así uno de los más lúcidos binomios autorales del tango. La prematura muerte del poeta, abatido por un cáncer el 3 de mayo de 1951, fue llorada por Troilo con "Responso", un conmovedor tango instrumental. Este mismo músico genial y un Manzi agonizante habían rendido tributo a otro letrista fundamental, Enrique Santos Discepolo, con otro tango antológico: "Discepolín". Este moriría del corazón antes de concluir ese mismo año.

Un aporte decisivo de Manzi a la música rioplatense fue el remozamiento y la jerarquización de la milonga, género que convive con el tango como un testimonio de sus orígenes. Junto con el pianista Sebastián Piana escribió grandes clásicos, como "Milonga sentimental", "Milonga del 900" y "Milonga triste". Piana y Manzi son autores, además, de tangos tan prominentes como "El pescante" y "De barro", y de un vals de singular belleza: "Paisaje", sin olvidar a "Viejo ciego", cuyas notas -posteriores al poema- fueron puestas por Piana y Cátulo Castillo.

Otra vertiente particular en la obra de Manzi fue su mimetización con la fiebre romántica que contrajo el tango en los años '40, tendencia a la que legó piezas de extraordinario valor, como "Fruta amarga", "Torrente", "Después", "Ninguna" o "Fuimos". En este último, escrito con el inspiradísimo bandoneonista José Dames, Manzi construye un poema de imágenes enormemente audaces ("Fui como una lluvia de cenizas y fatigas / en las horas resignadas de tu vida...") para una canción popular, y, de hecho, "Fuimos" cautivó al público y a los intérpretes, quedando instalado como un paradigma del tango elaborado y estéticamente ambicioso.

De la extensa y rica producción de Manzi deben, como mínimo, destacarse un puñado de tangos sobresalientes, no en pequeña medida debidos a la calidad de los músicos que este poeta eligió como compañeros de creación. Ninguna antología del tango puede olvidar "Monte criollo", con Francisco Pracánico; "Abandono", con Pedro Maffia; "Malena", "Solamente ella", "Mañana zarpa un barco" y "Tal vez será mi alcohol" (que la censura obligaría a convertir en "Tal vez será su voz"), con Lucio Demare; "Recién", con Osvaldo Pugliese; "En un rincón", con Héctor María Artola; "Fueye", con el cantor Charlo; "Manoblanca", sobre una antigua página de Antonio De Bassi; los valses "Romántica", con Félix Lipesker y "Romance de barrio", con Troilo, y sobre todo dos tangos definitivos: "El último organito", con su hijo Acho, y "Che, bandoneón", con Troilo.

Los 44 años que vivió Manzi le alcanzaron también para ejercer el periodismo y la cátedra, para incursionar profusamente en el cine y para una intensa y azarosa militancia gremial y política, que concluyó con su adhesión al peronismo. La letra de tango fue, sin embargo, su verdadero elemento, y es hoy la que lo mantiene vivo. Muere de cáncer el 3 de mayo de 1951.

por Julio Nudler

Fuente: www.todotango.com

Textos para leer de Homero Manzi

  • Barrio de tango ()
  • El último organito ()
  • Sur ()
  • Otros autores

    A

  • Marcos Aguinis
  • Marielena Aimar
  • Rafael Alberti
  • Liliana Aleman
  • Isabel Allende
  • José María Arguedas
  • Roberto Arlt
  • Antonin Artaud
  • Paul Auster
  • B

  • Enrique Banchs
  • Norberto Barleand
  • Osvaldo Bayer
  • Samuel Beckett
  • Gustavo Adolfo Bécquer
  • Patricia Bence Castilla
  • Mario Benedetti
  • Adolfo Bioy Casares
  • Marcelo Birmajer
  • Ana Bisignani
  • Isidoro Blaisten
  • Giovanni Boccaccio
  • Jorge Luis Borges
  • Bertolt Brecht
  • André Breton
  • Silvina Bullrich
  • Miguel Ángel Bustos
  • C

  • Martín Caparrós
  • Truman Capote
  • Ricardo Cardone
  • Evaristo Carriego
  • Alejandro Casona
  • Rosario Castellanos
  • Leopoldo Castilla
  • Abelardo Castillo
  • Jorge A. Colombo
  • Haroldo Conti
  • Julio Cortázar
  • D

  • Rubén Darío
  • Francisco de Quevedo
  • Pablo de Rokha
  • Elisa Dejistani
  • Estanislao del Campo
  • Sonia Del Papa
  • Marco Denevi
  • María Elena Disandro
  • Fiódor Dostoievski
  • Marguerite Duras
  • E

  • Esteban Echeverría
  • Umberto Eco
  • F

  • Lorena Falcón
  • William Faulkner
  • José Pablo Feinmann
  • Macedonio Fernández
  • Baldomero Fernández Moreno
  • Roberto Fontanarrosa
  • Michel Foucault
  • G

  • Eduardo Galeano
  • Claudio García Fanlo
  • Leonor García Hernando
  • Federico García Lorca
  • Gabriel García Márquez
  • Juan Gelman
  • Dora Giannoni
  • Mempo Giardinelli
  • Oliverio Girondo
  • Johann Wolfgang Goethe
  • Raúl González Tuñón
  • Fernando Jorge Goyanarte
  • Graham Greene
  • René Guy de Maupassant
  • H

  • Ernest Hemingway
  • Miguel Hernández
  • Felisberto Hernández
  • Hermann Hesse
  • Julio Huasi
  • I

  • Rodrigo Illescas
  • J

  • James Joyce
  • K

  • Franz Kafka
  • Milan Kundera
  • L

  • Leónidas Lamborghini
  • Jorge Manuel Laso
  • Doris Lessing
  • Luisa Mercedes Levinson
  • Edgardo Lois
  • Leopoldo Lugones
  • M

  • Antonio Machado
  • Naguib Mahfuz
  • Eduardo Mallea
  • Nicolás Manservigi
  • Homero Manzi
  • Leopoldo Marechal
  • Paula Margules
  • José Martí
  • Gabriela Mistral
  • Manuel Mujica Lainez
  • N

  • Pablo Neruda
  • Amado Nervo
  • Friedrich Nietzsche
  • O

  • Olga Orozco
  • P

  • Pedro Bonifacio Palacios (Almafuerte)
  • Orhan Pamuk
  • Nicanor Parra
  • Cesare Pavese
  • Octavio Paz
  • Fernando Pessoa
  • Ricardo Piglia
  • Felipe Pigna
  • Harold Pinter
  • Alejandra Pizarnik
  • Edgar Allan Poe
  • Javier Prado
  • Manuel Puig
  • Q

  • Horacio Quiroga
  • R

  • Fortunato Ramos
  • Laura Restrepo
  • Rainer María Rilke
  • Andrés Rivera
  • Augusto Roa Bastos
  • Andrés Javier Rolando
  • Joanne K. Rowling
  • Juan Rulfo
  • Zulema Ruybal
  • S

  • Ernesto Sabato
  • Juan José Saer
  • Genma Sánchez
  • Roberto Jorge Santoro
  • José Saramago
  • Beatriz Sarlo
  • Ana María Shua
  • Osvaldo Soriano
  • Fernando Sorrentino
  • Francisco Squeo Acuña
  • Alfonsina Storni
  • María del Carmen Suárez
  • T

  • Héctor Tizón
  • Nicolás Tripaldi
  • U

  • Miguel de Unamuno
  • V

  • César Vallejo
  • Mario Vargas Llosa
  • David Viñas
  • W

  • Rodolfo Walsh
  • Walt Whitman
  • Oscar Wilde
  • Virginia Woolf
  • Y

  • William Yeats
  • Un día como hoy en 1904 nace Pablo Neruda

    12 de julio de 1904 - Nace Pablo Neruda

    Entre sombra y espacio, entre guarniciones y doncellas,dotado de corazón singular y sueños funestos,precipitadamente pálido, marchito en la frente,y con luto de viudo furioso por cada día de vida,ay, para cada agua invisible que bebo soñolientamente,y de todo sonido que acojo temblando,tengo la misma sed ausente y la misma fiebre fría,un oído que nace, una angustia indirecta,como si llegaran ladrones o fantasmas,y en una cáscara de extensión fija y profunda,como un camarero humillado, como una campana un poco ronca,como un espejo viejo, como un olor de casa solaen la que los huéspedes entran de noche perdidamente ebrios,y hay un olor de ropa tirada al suelo, y una ausencia de flores,posiblemente de otro modo aún menos melancólico,pero, la verdad, de pronto, el viento que azota mi pecho,las noches de substancia infinita caídas en mi dormitorio,el ruido de un día que arde con sacrificio,me piden lo profético que hay en mí, con melancolía,y un golpe de objetos que llaman sin ser respondidoshay, y un movimiento sin tregua, y un nombre confuso.

    ¿Quién es el autor del poema Santos Vega?

    Entrevista al escritor holandés Herman Koch

    Entrevista al escritor holandés Herman Koch

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    I. Yo soy un hombre sincero

    Yo soy un hombre sincero
    De donde crece la palma,
    Y antes de morirme quiero
    Echar mis versos del alma.

    Yo vengo de todas partes,
    Y hacia todas partes voy:
    Arte soy entre las artes,
    En los montes, monte soy.

    Yo sé los nombres extraños
    De las yerbas y las flores,
    Y de mortales engaños,
    Y de sublimes dolores.

    Yo he visto en la noche oscura
    Llover sobre mi cabeza
    Los rayos de lumbre pura
    De la divina belleza.

    Alas nacer vi en los hombros
    De las mujeres hermosas:
    Y salir de los escombros,
    Volando las mariposas.

    He visto vivir a un hombre
    Con el puñal al costado,
    Sin decir jamás el nombre
    De aquella que lo ha matado.

    Rápida, como un reflejo,
    Dos veces vi el alma, dos:
    Cuando murió el pobre viejo,
    Cuando ella me dijo adiós.

    Temblé una vez,— en la reja,
    A la entrada de la viña,—
    Cuando la bárbara abeja
    Picó en la frente a mi niña.

    Gocé una vez, de tal suerte
    Que gocé cual nunca: — cuando
    La sentencia de mi muerte
    Leyó el alcaide llorando.

    Oigo un suspiro, a través
    De las tierras y la mar,
    Y no es un suspiro,— es
    Que mi hijo va a despertar.

    Si dicen que del joyero
    Tome la joya mejor,
    Tomo a un amigo sincero
    Y pongo a un lado el amor.

    Yo he visto al águila herida
    Volar al azul sereno,
    Y morir en su guarida
    La víbora del veneno.

    Yo sé bien que cuando el mundo
    Cede, lívido, al descanso,
    Sobre el silencio profundo
    Murmura el arroyo manso.

    Yo he puesto la mano osada,
    De horror y júbilo yerta,
    Sobre la estrella apagada
    Que cayó frente a mi puerta.

    Oculto en mi pecho bravo
    La pena que me lo hiere:
    El hijo de un pueblo esclavo
    Vive por él, calla, y muere.

    Todo es hermoso y constante,
    Todo es música y razón,
    Y todo, como el diamante,
    Antes que luz es carbón.

    Yo sé que el necio se entierra
    Con gran lujo y con gran llanto,—
    Y que no hay fruta en la tierra
    Como la del camposanto.

    Callo, y entiendo, y me quito
    La pompa del rimador:
    Cuelgo de un árbol marchito
    Mi muceta de doctor.

    José Martí

    Versos Sencillos (1891)
    enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias