En la otra puerta

La Indulgencia del talismán

La Indulgencia del talismán, de María Elena  Disandro

María Elena Disandro

2009 - Novela

De los Cuatro Vientos

Una vorágine de amores prohibidos y apariciones inquietantes. Personajes que engañan en forma desmedida y lujuriosa. La lucha entre el bien y el mal, encarnada en los protagonistas de esta historia cuyo argumento se abre hacia un misterio o hacia un punto irreversible: cambiar el curso del universo o producir el caos de la creación.
Un ambiente nutrido de mitología escandinava, propicia un marco subyugante a las pasiones e infidelidades que se tejen y atraviesan fragmentos cargados de sugerencias: “Había encontrado datos sobre la serpiente: ‘astuta y ambiciosa, está siempre muy alerta, sabe lo que quiere y cómo conseguirlo, es hiperactiva y manipuladora. Se la vincula con la energía sexual con inclinación hacia la lujuria y el deseo incontenible’”.

Textos para leer de La Indulgencia del talismán

  • La indulgencia del talismán (fragmentos) (Novela)
  • Obras de María Elena Disandro

  • 2009 - La Indulgencia del talismán - (Novela)
  • 2004 - Osadía literaria - (Cuentos)
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    Danielle Roger

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    Las dos criaturas

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    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Coplas elegíacas

    ¡Ay del que llega sediento
    a ver el agua correr,
    y dice: la sed que siento
    no me la calma el beber!

    ¡Ay de quien bebe y, saciada
    la sed, desprecia la vida:
    moneda al tahúr prestada,
    que sea al azar rendida!

    Del iluso que suspira
    bajo el orden soberano,
    y del que sueña la lira
    pitagórica en su mano.

    ¡Ay del noble peregrino
    que se para a meditar,
    después de largo camino
    en el horror de llegar!

    ¡Ay de la melancolía
    que llorando se consuela,
    y de la melomanía
    de un corazón de zarzuela!

    ¡Ay de nuestro ruiseñor,
    si en una noche serena
    se cura del mal de amor
    que llora y canta sin pena!

    ¡De los jardines secretos,
    de los pensiles soñados,
    y de los sueños poblados
    de propósitos discretos!

    ¡Ay del galán sin fortuna
    que ronda a la luna bella;
    de cuantos caen de la luna,
    de cuantos se marchan a ella!

    ¡De quien el fruto prendido
    en la rama no alcanzó,
    de quien el fruto ha mordido
    y el gusto amargo probó!

    ¡Y de nuestro amor primero
    y de su fe mal pagada,
    y, también, del verdadero
    amante de nuestra amada!

    Antonio Machado

    Canciones (1907)
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