Poeta y también periodista que sufrió el exilio –como tantos otros artistas comprometidos- durante la década del setenta. Vivió –entre otros países- en Chile y, a su regreso, colaboró con la revista Punto Final y en la primera etapa del Periódico de Las Madres de Plaza de Mayo.
Al exilio externo se le sumó con posterioridad el interno, ya que no fue reconocido por el medio poético-literario. Su obra no fue ni es leída tampoco en la actualidad y sus libros son prácticamente inconseguibles, ya que no fue reeditado (en ese sentido, caben destacar algunos homenajes que se le han realizado y el gesto de bautizar con su nombre la Biblioteca de las Madres de Plaza de Mayo).
Decidió quitarse la vida en Buenos Aires, en 1987. Poco antes, Alfonsín había promulgado las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.
Acaban de informarme que voy a hablar sobre mis cuentos. Ustedes quizás los conozcan mejor que yo, ya que yo los he escrito una vez y he tratado de olvidarlos, para no desanimarme he pasado a otros; en cambio, tal vez alguno de ustedes haya leído algún cuento mío, digamos, un par de veces, cosa que no me ha ocurrido a mí. Pero creo que podemos hablar sobre mis cuentos, si les parece que merecen atención. Voy a tratar de recordar alguno y luego me gustaría conversar con ustedes que, posiblemente, o sin posiblemente, sin adverbio pueden enseñarme muchas cosas, ya que no creo, contrariamente a la teoría de Edgar Allan Poe, que el arte, la operación de escribir, sea una operación intelectual. Yo creo que es mejor que el escritor intervenga lo menos posible en su obra. Esto puede parecer asombroso; sin embargo, no lo es: en todo caso se trata, curiosamente, de la doctrina clásica. Lo vemos en la primera línea —yo no sé griego— de La Ilíada de Homero, que leemos en la versión tan censurada de Hermosilla: «Canta, Musa, la cólera de Aquiles»
Los olvidados
Ricardo Cardone
Esta novela podría ser una crónica de la marginalidad, o una interrogación metafísica, ¿existir es ser percibido? El olvidado no es quien ha muerto, sino quien ha sido exiliado del presente vivo. (Susana Gil)
El universo se debate entre el orden y el caos. En su interior todo caduca, cambia de orden y vuelve a ordenarse con la única intención de destruirse. Para que algo se convierta en otra cosa, ese algo tiene que dejar de existir. ¿En qué momento ese algo deja de existir? ¿Cuál es el instante preciso en el que algo deja de ser algo? Ese punto último donde la materia deja de ser lo que es, es el punto límite que todos buscamos descifrar, el menor número posible antes de la extinción. Esa entidad con infinitesimal poder de significancia le está vedada a nuestra razón
Los lados oscuros
Ricardo Cardone
Un libro de poemas en el que el hombre se enfrenta a todos su miedos.
Si las partes que limitan un todo son los lados del todo, ¿cuáles son los lados que limitan al hombre?
En cada uno de esos lados del hombre, la luz que lo salva precipita. Es en esa oscuridad donde gobierna su límite
Las dos criaturas
Ricardo Cardone
Cardone logra imágenes de una profundidad y una belleza tales que parecen alejarlo de la narrativa convencional para acercarlo a la prosa lírica. (Daniel Ruiz Rubini)
Xavier se muda a un departamento que le costó no pocos sacrificios y expectativas. ¿Qué puede suceder cuando un hombre cree concretar sus sueños y se dispone a disfrutarlos? Puede ocurrir —por ejemplo— que su historia se intercale con otras historias, y que ese abanico narrativo interpele al lector, que ponga en crisis su concepción del mundo, de los espacios, de la linealidad del tiempo, de los límites entre los sueños y la realidad, entre la ficción que atraviesa lo cotidiano y la cotidianeidad que atraviesa lo ficticio.
En Las dos criaturas (recientemente publicado por Ediciones Ruines Circulares), Ricardo Cardone despliega un mecanismo literario que nos genera incertidumbre, porque todas las certezas que nos sostienen parecen temblar al adentrarnos en su nuevo libro
Nicolás Manservigi nació el 13 de julio de 1984 en la ciudad de San Miguel de Tucumán.
A los siete años ingresó al coro de niños de la provincia –a cargo de Ana María Ternavasio - convirtiéndose en solista del mismo hasta los doce años bajo la cuerda de los sopranos.
Realizó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio Salesiano General Belgrano y al ingresar a la universidad pasó fugazmente por las carreras de abogacía y el ingreso a veterinaria.
Actualmente estudia psicología en la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino en paralelo a su carrera de canto lírico a cargo de Laura Varela y toma clases de piano con el maestro Luis Aguirre
Norberto Barleand nació en Buenos Aires, en el barrio del Abasto, en 1942. Ha publicado cuentos breves y diversas plaquetas de poesía que se suman a sus libros: Presagio de Utopías (1996) y Cenizas de la tarde (2002). Tiene en prensa Rumor de marionetas. Participa en las antologías: Poesía para el nuevo milenio: antología de poetas argentinos, Tomo I; Antología de poetas contemporáneos de la Fundación Argentina para la Poesía (Tomo XIV); Dársena Sur: Selección de poetas argentinos contemporáneos (Asunción, Paraguay, 2004), Las voces que somos (2005)