En la otra puerta

Muchacha en la ventana

Muchacha en la ventana, de Salvador Dalí

Salvador Dalí

1925

Surrealismo

Si bien esta pintura coincide cronológicamente con la época cubista de Dalí -que abarca aproximadamente desde 1922 hasta 1928- es un ejemplo de la asimilación por parte del artista de la herencia clásica recuperada por el realismo. Esa herencia se hace evidente en motivos como la ventana, a través de la cual se observa el mar.

Muchacha en la ventana forma parte de una serie de sugerentes cuadros en los que la modelo es casi siempre Ana María, la hermana del pintor. Es quizá la obra maestra de esa serie, compuesta al menos por una docena de retratos de Ana María. Ella misma recuerda las largas sesiones en que sirvió de modelo al artista: "Pintaba paciente e infatigablemente, y a mí no me cansaba posar para él (...). Durante las horas en las que le servía de modelo, yo no me cansaba de observar aquel paisaje que ya, para siempre, ha formado parte de mí misma. Pues siempre me pintaba cerca de alguna ventana. Y mis ojos tenían tiempo de entretenerse en los detalles más pequeños".

Esta obra es en realidad un cuadro dentro de otro cuadro: un magnífico paisaje al fondo, dentro de un original retrato. La cuidada iluminación de la obra se combina con la utilización de una gama fría de colores azules que aportan a la pintura una sensación de serenidad.

Dimensiones: 105 x 74,5 cm
Técnica y materiales: Óleo sobre cartón piedra

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Las dos criaturas

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Por Daniel Ruiz Rubini

El poema de hoy

¡Azotadme!

Aquí estoy,
¡Azotadme!
Merezco que me azoten.

No lamí la rompiente,
la sombra de las vacas,
las espinas,
la lluvia;
con fervor,
durante años;
descalzo
estremecido,
absorto
iluminado.

No me postré ante el barro,
ante el misterio intacto
del polen,
de la calma,
del gusano,
del pasto;
por timidez,
por miedo;
por pudor,
por cansancio.

No adoré los pesebres,
las ventanas heridas,
los ojos de los burros,
los manzanos,
el alba;
sin restricción,
de hinojos,
entregado,
desnudo,
con los poros erectos,
con los brazos al viento,
delirante,
sombrío;
en comunión de espanto,
de humildad,
de ignorancia,
como hubiera deseado...

¡cómo hubiera deseado!

Oliverio Girondo

Persuasión de los días (1942)
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