En la otra puerta

Pachankilli

Pachankilli, de Julio María Medeiros Muñoz

Julio María Medeiros Muñoz

2003

Técnicas mixtas sobre papel.
10 x 8 cm.

Un día como hoy en 1920 nace Mario Benedetti

14 de septiembre de 1920 - Nace Mario Benedetti

¿Cuál es la obra de Umberto Eco que fue llevada al cine interpretada por Sean Connery, Christian Slater y Ron Perlman?

Entrevista al escritor holandés Herman Koch

Entrevista al escritor holandés Herman Koch

Las dos criaturas

Las dos criaturas

Por Daniel Ruiz Rubini

El poema de hoy

Amor América

Antes de la peluca y la casaca fueron los ríos, ríos arteriales; fueron las cordilleras, en cuya onda raída el cóndor o la nieve parecían inmóviles; fue la humedad y la espesura, el trueno sin nombre todavía, las pampas planetarias. El hombre tierra fue, vasija, párpado del barro trémulo, forma de la arcilla; fue cántaro caribe, piedra chibcha, copa imperial o sílice araucana. Tierno y sangriento fue, pero en la empuñadura de su arma de cristal humedecida, las iniciales de la tierra estaban escritas. Nadie pudo recordarlas después: el viento las olvidó, el idioma del agua fue enterrado, las claves se perdieron o se inundaron de silencio o sangre. No se perdió la vida, hermanos pastorales. Pero como una rosa salvaje cayó una gota roja en la espesura, y se apagó una lámpara de tierra. Yo estoy aquí para contar la historia. Desde la paz del búfalo hasta las azotadas arenas de la tierra final, en las espumas acumuladas de la luz antártica, y por las madrigueras despeñadas de la sombría paz venezolana, te busqué, padre mío, joven guerrero de tiniebla y cobre, o tú, planta nupcial, cabellera indomable, madre caimán, metálica paloma. Yo, incásico del légamo, toqué la piedra y dije: ¿Quién me espera? Y apreté la mano sobre un puñado de cristal vacío. Pero anduve entre flores zapotecas, y dulce era la luz como un venado, y era la sombra como un párpado verde. Tierra mía sin nombre, sin América, estambre equinoccial, lanza de púrpura, tu aroma me trepó por raíces hasta la copa que bebía, hasta la más delgada palabra aún no nacida de mi boca.

Pablo Neruda

Canto general (1950)
enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias