En la otra puerta

La última cena

La última cena, de Leonardo Da Vinci

Leonardo Da Vinci

1498

Temple sobre yeso
460 x 880 cm.
Santa María delle Grazie
Milán

La pintura cubre una de las paredes de un recinto oblongo empleado como refectorio por los monjes del monasterio Santa María delle Grazie, en Milán.
Representa el momento bíblico en el que Cristo pronuncia las palabras "Yo os aseguro que uno de vosotros me entregará". Nunca se había mostrado con tanta fidelidad un episodio sagrado. La luz cae con precisión sobre la mesa dándole cuerpo y solidez a las figuras. Se observa el verismo de todos los detalles, los platos sobre el mantel y los pliegues de las ropas.
Se puede contemplar el hermoso esquema formado por las figuras, la armonía y el equilibrio natural. Más allá de los aspectos técnicos, como la composición y el dibujo, tenemos que admirar la profunda penetración de Leonardo en la conducta y las reacciones humanas y su poderosa imaginación.
La última cena sigue siendo uno de los grandes milagros debidos al genio del hombre.

Un día como hoy en 1936 muere Gilbert Keith Chesterton

14 de junio de 1936 - Muere Gilbert Keith Chesterton

¿Cuál es el escenario de ''La invención de Morel'', de Adolfo Bioy Casares?

María del Carmen Suárez

María del Carmen Suárez

Las dos criaturas

Las dos criaturas

Por Daniel Ruiz Rubini

El poema de hoy

Juan López y John Ward



Les tocó en suerte una época extraña.

El planeta había sido parcelado en distintos países, cada uno provisto de lealtades, de queridas memorias, de un pasado sin duda heroico, de derechos, de agravios, de una mitología peculiar, de próceres de bronce, de aniversarios, de demagogos y de símbolos. Esa división, cara a los cartógrafos, auspiciaba las guerras.

López había nacido en la ciudad junto al río inmóvil; Ward, en las afueras de la ciudad por la que caminó Father Brown. Había estudiado castellano para leer el Quijote.

El otro profesaba el amor de Conrad, que le había sido revelado en una aula de la calle Viamonte.

Hubieran sido amigos, pero se vieron una sola vez cara a cara, en unas islas demasiado famosas, y cada uno de los dos fue Caín, y cada uno, Abel.

Los enterraron juntos. La nieve y la corrupción los conocen.

El hecho que refiero pasó en un tiempo que no podemos entender.

Jorge Luis Borges

Los conjurados (1985)
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