En la otra puerta

La última cena

La última cena, de Leonardo Da Vinci

Leonardo Da Vinci

1498

Temple sobre yeso
460 x 880 cm.
Santa María delle Grazie
Milán

La pintura cubre una de las paredes de un recinto oblongo empleado como refectorio por los monjes del monasterio Santa María delle Grazie, en Milán.
Representa el momento bíblico en el que Cristo pronuncia las palabras "Yo os aseguro que uno de vosotros me entregará". Nunca se había mostrado con tanta fidelidad un episodio sagrado. La luz cae con precisión sobre la mesa dándole cuerpo y solidez a las figuras. Se observa el verismo de todos los detalles, los platos sobre el mantel y los pliegues de las ropas.
Se puede contemplar el hermoso esquema formado por las figuras, la armonía y el equilibrio natural. Más allá de los aspectos técnicos, como la composición y el dibujo, tenemos que admirar la profunda penetración de Leonardo en la conducta y las reacciones humanas y su poderosa imaginación.
La última cena sigue siendo uno de los grandes milagros debidos al genio del hombre.

Un día como hoy en 1936 muere Ramiro de Maeztu

29 de octubre de 1936 - Muere Ramiro de Maeztu

¿Cuál es el título del cuento en el que Cortázar nos relata la lucha de alguien por ponerse un pulóver?

Rescatando la fantasía. Entrevista a Lorena Falcón

Rescatando la fantasía. Entrevista a Lorena Falcón

Las dos criaturas

Las dos criaturas

Por Daniel Ruiz Rubini

El poema de hoy

Sábados

A C.G.

Afuera hay un ocaso, alhaja oscura
engastada en el tiempo,
y una honda ciudad ciega
de hombres que no te vieron.
La tarde calla o canta.
Alguien descrucifica los anhelos
clavados en el piano.
Siempre, la multitud de tu hermosura.

***

A despecho de tu desamor
tu hermosura
prodiga su milagro por el tiempo.
Está en ti la ventura
como la primavera en la hoja nueva.
Ya casi no soy nadie,
soy tan sólo ese anhelo
que se pierde en la tarde.
En ti está la delicia
como está la crueldad en las espadas.

***

Agravando la reja está la noche.
En la sala severa
se buscan como ciegos nuestras dos soledades.
Sobrevive a la tarde
la blancura gloriosa de tu carne.
En nuestro amor hay una pena
que se parece al alma.

***

Tú
que ayer sólo eras toda la hermosura
eres también todo el amor, ahora.

Jorge Luis Borges

Fervor de Buenos Aires (1923)
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