Muchacho con cerezas
1858
Es una de las primeras obras de Manet, realizada cuando tenía unos veinticinco años y poco después de haber abandonado el estudio de Couture, donde estuvo seis años. Si por una parte revela el influjo de su maestro en la minuciosidad del modelado, obtensible en el rostro del muchacho, en el cuello de su camisa y en las tres cerezas que cuelgan a la izquierda, se advierte ya que Manet ha iniciado bien su carrera. El tamaño de la figura, su frontalidad agresiva, la insistencia de los rojos y los verdes como zonas cromáticas predominantes, así como la perfecta distribución y el equilibrio diagonal de los elementos compositivos, constituyen otras t5antas características del estilo de Manet.
El tema de una figura inclinada sobre el borde de una pared procede de la pintura flamenca, cuyo estudio apasionó a Manet. Si el muchacho estuviera haciendo pompas de jabón, esta obra se parecería mucho a otra de un pintor francés del siglo XVIII, Chardin, igualmente atraído por el arte flamenco. En 1867 Manet pintó el tema de las pompas de jabón, pero el cuadro (también en la colección Gulbenkian) no se acerca tanto como este a la composición del de Chardin.