A fuego lento quema Noé su arca
Bajo el casco arde un fuego manso
Un fuego noble
Arde con la tenacidad del hambre
Confía en que en horas o en días devorará la madera
O en meses
O en años
Sólo sabe el fuego del instante atemporal
Del punto ciego de todas las agujas
Donde el segundo voraz tiene la letanía del lustro
Le llevará ese instante consumir la nave
A ningún salvaje protegerá el arca
Cada cual habrá anidado en su infierno
Perplejo como un náufrago
Noé contempla la condena
Esa pena durará horas o días
Meses o años
Hasta que no exista arca milagrosa
Y todo vuelva a suceder
Cuando el deseo nos queme las manos
Y nos llene de besos