El cuerpo es la revelación máxima de lo que somos aquí. ¿Pero somos solamente un cuerpo?
De la autora de Eva en el espejo, esta nueva novela cuya protagonista es el cuerpo de la mujer. Las gordas son el reconocimiento del espíritu. Lo carnal. Enigmas. Las gordas son claves para indagar la posibilidad de llegar al centro de uno mismo.
Somos el peso de nuestras historias, la carga de las penas. Sólo el amor hace que el cuerpo sea el territorio de la dicha.
Niño que juegas
No quieras saber más de lo que sabes
Basta que seas abrigo para unas manos que se agitan
Y que de miedo tiemblan
No preguntes qué pócima he bebido
En qué cárcel me han vaciado el cuerpo
Mi condena es tu condena
La de Cronos, la de Kairós, la de Aión
Nada más sabio que el refugio donde habitas
Donde la inocencia es puro olvido
Donde todo insiste en perdurar
No mires esta piel que se deshoja
Y ríe sin temores
Que el tiempo se detiene