En la otra puerta

¿Quién mató a Rosendo?

¿Quién mató a Rosendo?, de Rodolfo Walsh

Rodolfo Walsh

1969 - Novela

Tiempo Contemporáneo

Esta obra fue inicialmente una serie de notas publicadas en el Semanario CGT,del que Walsh fue director después de un viaje a Madrid donde se entrevistó con Perón (de allí surgió el cuento "Ese hombre".
El tema es,a propósito de la muerte del matón y capitalista de juego Rosendo García, el drama del sindicalismo peronista a partir del año 1955.
Los destinatarios de esta obra,expresado por Walsh,son los cientos de obreros militantes de su país.

Obras de Rodolfo Walsh

  • 2007 - Operación masacre - (Crónica)
  • 1995 - El violento oficio de escribir - (Periodístico)
  • 1987 - Cuento para tahúres y otros relatos policiales - (Cuento)
  • 1973 - Un oscuro día de justicia - (Cuento)
  • 1969 - ¿Quién mató a Rosendo? - (Novela)
  • 1967 - Un kilo de oro - (Cuento)
  • 1965 - Los oficios terrestres - (Cuento)
  • 1965 - La granada - (Teatro)
  • 1965 - La batalla - (Teatro)
  • 1964 - Operación Masacre y el expediente Livraga. - (Novela)
  • 1957 - Operación Masacre,un proceso que no ha sido clausurado - (Novela)
  • 1957 - Antología del cuento extraño - (Cuento)
  • 1953 - Variaciones en Rojo - (Novela)
  • 1953 - Diez cuentos policiales - (Cuento)
  • Un día como hoy en 1749 nace Johann Wolfgang Goethe

    28 de agosto de 1749 - Nace Johann Wolfgang Goethe

    ¿Qué poeta argentino recibió el Premio Nacional de Poesía en 1997?

    Hugo Ditaranto

    Hugo Ditaranto

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Sonetos corporales

    1

    Lloraba recio, golpeando, oscuro,
    las humanas paredes sin salida.
    Para marcarlo de una sacudida,
    lo esperaba la luz fuera del muro.
    Grito en la entraña que lo hincó, futuro,
    desventuradamente y resistida
    por la misma cerdada, abierta herida
    que ha de exponerlo al primer golpe duro.
    ¡Qué desconsolación y qué ventura!
    Monstruo batido en sangre, descuajado
    de la cueva carnal del sufrimiento.
    Mama la luz y agótala, criatura,
    tabícala en tu ser iluminado,
    que mamas con la leche el pensamiento.

    2

    Asombro de la estrella ante el destello
    de su cardada lumbre en alborozo.
    Sueña el melocotón en que su bozo
    al aire pueda amanecer cabello.
    Atónito el limón y agriado el cuello,
    sufre en la greña del membrillo mozo,
    y no hay para la rosa mayor gozo
    que ver sus piernas de espinado vello.
    Ensombrecida entre las lajas, triste
    de sufrirlas tan duras y tan solas,
    lisas para el desnudo de sus manos,
    ante el crinado mar que las embiste,
    mira la adolescente por las olas
    poblársele las ingles de vilanos.

    3

    Huele a sangre mezclada con espliego,
    venida entre un olor de resplandores.
    A sangre huelen las quemadas flores
    y a súbito ciprés de sangre el fuego.
    Del aire baja un repentino riego
    de astro y sangre resueltos en olores,
    y un tornado de aromas y colores
    al mundo deja por la sangre ciego.
    Fría y enferma y sin dormir y aullando,
    desatada la fiebre va saltando,
    como un temblor, por las terrazas solas.
    Coagulada la luna en la cornisa,
    mira la adolescente sin camisa
    poblársele las ingles de amapolas.

    4

    Un papel desvelado en su blancura.
    La hoja blanca de un álamo intachable.
    El revés de un jazmín insobornable.
    Una azucena virgen de escritura.
    El albo viso de una córnea pura.
    La piel del agua impúber e impecable.
    El dorso de una estrella invulnerable
    sobre lo opuesto a una paloma oscura.
    Lo blanco a lo más blanco desafía.
    Se asesinan de cal los carmesíes
    y el pelo rubio de la luz es cano.
    Nada se atreve a desdecir al día.
    Mas todo se me mancha de alhelíes
    por la movida nieve de una mano.

    5

    Nace en las ingles un calor callado,
    como un rumor de espuma silencioso.
    Su dura mimbre el tulipán precioso
    dobla sin agua, vivo y agotado.
    Crece en la sangre un desasosegado,
    urgente pensamiento belicoso.
    La exhausta flor perdida en su reposo
    rompe su sueño en la raíz mojado.
    Salta la tierra y de su entraña pierde
    savia, venero y alameda verde.
    Palpita, cruje, azota, empuja, estalla.
    La vida hiende vida en plena vida.
    Y aunque la muerte gane la partida,
    todo es un campo alegre de batalla.

    Rafael Alberti

    Entre el clavel y la espada (1941)
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