Hace tanto tiempo tanto gris
Que no sé si haber nacido o haber muerto
Haber entrado en este infierno
O haber caído de este cielo
Lo cierto es que aquí no hay espanto de qué huir
Apenas unas manos manchadas con pasado
Unos pies descalzos y sin rumbo
Un viento que huele la corteza
Solamente perduran las cáscaras del cuerpo
Unas pocas semillas que cayeron a la tierra
Y nada más
Los pájaros hambrientos ya se han ido
Tal vez brote un árbol de este cuerpo
Una cuerda que vibre como látigo
La noche tiene piedad con los más débiles
Cubre sus cuerpos del frío
Con sábanas que asfixian