En la otra puerta

El saboteador arrepentido

Leónidas Lamborghini

1955 - Poesía

El Peligro Amarillo

Obras de Leónidas Lamborghini

  • 2003 - Mirad hacia Domsaar - (Poesía)
  • 2003 - Trento - (Poesía)
  • 2001 - Carroña última forma - (Poesía)
  • 2000 - Personaje en penehouse - (Teatro)
  • 1999 - Perón en Caracas - (Teatro)
  • 1999 - El jardín de los poetas - (Poesía)
  • 1996 - La experiencia de la vida - (Novela)
  • 1996 - Las reescrituras - (Comedia)
  • 1994 - Tragedias y parodias (1) - (Comedia)
  • 1993 - Un amor como pocos - (Novela)
  • 1992 - Odiseo confinado - (Poesía)
  • 1988 - Verme y 11 reescrituras de Discépolo - (Poesía)
  • 1986 - Circus - (Poesía)
  • 1980 - Episodios - (Poesía)
  • 1975 - El Riseñor - (Poesía)
  • 1972 - Partitas - (Poesía)
  • 1971 - El solicitante descolocado - (Poesía)
  • 1968 - La canción de Buenos Aires - (Poesía)
  • 1967 - La Estatua de la Libertad - (Poesía)
  • 1965 - Las patas en las fuentes - (Poesía)
  • 1957 - Al público - (Poesía)
  • 1955 - El saboteador arrepentido - (Poesía)
  • En el cuento de Borges, ¿en qué lugar de la casa que visita el narrador se encuentra el Aleph?

    Entrevista al escritor argentino Hugo Mujica

    Entrevista al escritor argentino Hugo Mujica

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Singladura

    El mar es una espada innumerable y una plenitud de pobreza.
    La llamarada es traducible en ira, el manantial en tiempo, y la cisterna en clara aceptación.
    El mar es solitario como un ciego.
    El mar es un antiguo lenguaje que ya no alcanzo a descifrar.
    En su hondura, el alba es una humilde tapia encalada.
    De su confín surge el claror, igual que una humareda.
    Impenetrable como la piedra labrada persiste el mar ante los muchos días.
    Cada tarde es un puerto.
    Nuestra mirada flagelada de mar camina por su cielo: Última playa blanda, celeste arcilla de las tardes.
    ¡Qué dulce intimidad la del ocaso en el huraño mar! Claras como una feria brillan las nubes.
    La luna nueva se ha enredado a un mástil.
    La misma luna que dejamos bajo un arco de piedra y cuya luz agraciará los sauzales.
    En la cubierta, quietamente, yo comparto la tarde con mi hermana, como un trozo de pan.

    Jorge Luis Borges

    Luna de enfrente (1925)
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