Estambul. Ciudad y Recuerdos

Orhan Pamuk

Orhan Pamuk

2006 - Autobiografía

Estambul es un retrato, en ocasiones panorámico y en otras íntimo y personal, de una de las ciudades más fascinantes de la Europa que mira a Asia. Pero es también una autobiografía, la del propio Orhan Pamuk. La historia da comienzo con el capítulo de su infancia, donde Pamuk nos habla sobre su excéntrica familia y su vida en un polvoriento apartamento ?«los apartamentos Pamuk», así los denomina? en el centro de la ciudad. El autor recuerda que fue en aquellos días lejanos cuando tomó conciencia de que le había tocado vivir en un espacio plagado de melancolía: residente de un lugar en que arrastra un pasado glorioso y que intenta hacerse un hueco en la «modernidad».Viejos y hermosos edificios en ruinas, estatuas valiosas y mutantes, villas fantasmagóricas y callejuelas secretas donde, por encima de todo, destaca el terapéutico río Bósforo, que en la memoria del narrador es vida, salud y felicidad. Esta elegía sirve para que el autor introduzca a pintores, escritores y célebres asesinos, a través de cuyos ojos el narrador describe la ciudad. Hermoso retrato de una ciudad y una vida, ambas fascinantes por igual.

Obras de Orhan Pamuk

  • 2006 - Estambul. Ciudad y Recuerdos
  • 2006 - La casa del silencio
  • Un día como hoy en 1980 muere Jean Paul Sartre

    15 de abril de 1980

    Muere Jean Paul Sartre
    Filósofo y literato francés, representante del existencialismo, el más reconocido defensor de dicha corriente de pensamiento, que alcanzará gran popularidad en la segunda mitad del siglo XX

    ¿Cuál es el título de la novela de Faulkner en la que se narra la peripecia de los Bundren para sepultar a su madre?

    Manuel Lozano

    Manuel Lozano

    Promesa de una nieta de inmigrantes

    Promesa de una nieta de inmigrantes

    Por Martín Rodrigo Villasante

    El poema de hoy

    El breve amor

    Con qué tersa dulzura
    me levanta del lecho en que soñaba
    profundas plantaciones perfumadas,
    me pasea los dedos por la piel y me dibuja
    en el espacio, en vilo, hasta que el beso
    se posa curvo y recurrente
    para que a fuego lento empiece
    la danza cadenciosa de la hoguera
    tejiédose en ráfagas, en hélices,
    ir y venir de un huracán de humo-

    (¿Por qué, después,
    lo que queda de mí
    es sólo un anegarse entre las cenizas
    sin un adiós, sin nada más que el gesto
    de liberar las manos ?)

    Julio Cortázar

    Salvo el crepúsculo (1984)
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