En la otra puerta

Roberto Arlt

Roberto Arlt
Godofredo Christophersen Arlt nació en Buenos Aires, en el barrio de Flores, el 2 de abril de 1900,aunque su partida de nacimiento indica como fecha el 26 de abril de ese mismo año. Su padre era un ex oficial prusiano llamado Karl y su madre una italiana de ascendencia teutónica llamada Ekatherine Lobstraibitzer. Novelista, dramaturgo, cuentista, periodista e inventor, su primera novela, El juguete rabioso (1926) apareció fragmentada en la revista Proa, fundada por el grupo literario encabezado por Jorge Luis Borges. Por entonces comenzó también a escribir para los diarios Crítica y El Mundo, donde diariamente publicó sus célebres columnas Aguafuertes porteñas. En 1935 viajó a España y Africa enviado por El Mundo, y desde el extranjero compuso la serie de artículos titulada Aguafuertes españolas. Además de su actividad como escritor, Arlt buscó hacerse rico como inventor, pero no tuvo éxito. Conoció el comunismo de la mano de León Trotsky y Karl Marx y se deslumbró con autores como Charles Baudelaire, Fiódor Dostoievski y Franz Kafka. La obra de Arlt muestra la oscuridad del ser humano y describe sus bajezas y grandezas. Escribió cuatro novelas: El juguete rabioso (1926), Los siete locos (Premio Municipal de Novela de 1929), Los lanzallamas (1931) y El Amor Brujo (1932)y cuentos memorables tales como: El jorobadito (1933) y El Criador de Gorilas (1941). Arlt dedica gran parte de sus últimos años a escribir obras de teatro que son estrenadas en el Teatro del Pueblo, del escritor Leónidas Barletta. Arlt escribe y estrena 300 Millones (1932), Saverio el Cruel (1936), El Fabricante de Fantasmas (1936) y La Isla desierta (1937). Murió de un ataque cardíaco, en Buenos Aires, el 26 de Julio de 1942. Su muerte fue "expresionista" como su vida: El féretro en el que se encontraba su cadáver debió ser bajado desde el apartamento en el que estaba por una grúa. Sus manuscritos y sus textos originales fueron donados por su hija Mirtha Arlt a la Biblioteca de Berlín en los últimos años del s XX y los tres primeros del s XXI.

¿Quién lo escribió?

Uno a veces se recuerda ausente, lejano en el tiempo, desafiando a la memoria. Se envuelve con imágenes tardías, una entrada al aula sin formar fila, veintitrés en clase y un ausente, presente señorita, acá atrás en el fondo. Las imágenes se sostienen apenas con la punta de los dientes para que no caigan por el peso de los años. Se renuevan y reinventan como si necesitaran volver a formarse tan nítidas en la memoria. La salida de clases a la carrera hasta llegar a la casa o no, mejor a la canchita, usar los libros como postes de arco y tener que aguantar un penal que no fue. El absurdo hace que el placer tenga un único lugar entre un tiempo y otro, en ese espacio que queda como un error entre cada obligación. Porque cuando uno es chico no está obligado a ir a almorzar si tiene que atajar en la tierra un penal que no fue. Los recuerdos fluyen efímeros y distantes entre la comida y el café con leche, o al revés

La teoría del arte: La verdad del arte

Mario Rodríguez Guerras

El arte es una cosa que existe en el mundo. En este, encontramos diversas formas de conocimiento. El hombre puede recibir datos a partir de la propia experiencia, de la razón o mediante la comunicación. Esta consiste esencialmente en crear mensajes.

Se define el arte, mediante teorías filosóficas y argumentos racionales, como una forma particular de expresión humana, es decir, como un tipo de comunicación con características propias y perfectamente diferenciables. El arte es una cosa que existe en el mundo. En este, encontramos diversas formas de conocimiento. El hombre puede recibir datos a partir de la propia experiencia, de la razón o mediante la comunicación. Esta consiste esencialmente en crear mensajes. De esa creación, vamos a ver perfectamente estructurados todos los hechos y elementos que la generan y la definen: desde el punto y la línea hasta la actividad e intención del artista

Los olvidados

Ricardo Cardone

Esta novela podría ser una crónica de la marginalidad, o una interrogación metafísica, ¿existir es ser percibido? El olvidado no es quien ha muerto, sino quien ha sido exiliado del presente vivo. (Susana Gil)

El universo se debate entre el orden y el caos. En su interior todo caduca, cambia de orden y vuelve a ordenarse con la única intención de destruirse. Para que algo se convierta en otra cosa, ese algo tiene que dejar de existir. ¿En qué momento ese algo deja de existir? ¿Cuál es el instante preciso en el que algo deja de ser algo? Ese punto último donde la materia deja de ser lo que es, es el punto límite que todos buscamos descifrar, el menor número posible antes de la extinción. Esa entidad con infinitesimal poder de significancia le está vedada a nuestra razón

Los lados oscuros

Ricardo Cardone

Un libro de poemas en el que el hombre se enfrenta a todos su miedos.

Si las partes que limitan un todo son los lados del todo, ¿cuáles son los lados que limitan al hombre? En cada uno de esos lados del hombre, la luz que lo salva precipita. Es en esa oscuridad donde gobierna su límite

María del Carmen Suárez

María del Carmen Suárez
María del Carmen Suárez nació en el barrio de La Boca el 3 de agosto de 1943. Su familia materna provenía de Yugoeslavia, más precisamente de Dalmacia, y se afincaron en dicho barrio a principios del siglo XX. Su padre uruguayo pertenecía a la familia Castro Suárez, inmigrantes españoles que llegaron a Uruguay provenientes de La Coruña. Parte de su infancia transcurrió en el Cerro, lugar emblemático de Montevideo. Recibió la Mención de Honor en el Concurso Internacional de Poesía "José Martí" de Perú (1971) y Premio Poeta América Latina 1983, compartido con el poeta chileno Enrique Lihn, Lima, Perú

Lorena Falcón

Lorena Falcón
Lorena Falcón es argentina, nació y vive desde siempre en la ciudad de Buenos Aires, ya van 32 años. Soltera y sin hijos. En la actualidad, trabaja como consultora de un conocido sistema de gestión de empresas y dedica su ratos libres (y a veces sus noches) a leer y a escribir.Comenzó publicando sus cuentos en la web, en el blog http://hojasdecuentos@blogspot.com. Algunos de estos cuentos fueron recopilados, más tarde, en su libro "Hojas de cuentos - recopilatorio". Luego se animó a más, y escribió su primera novela: "La elección de Kendria"

¿Cuál es el título de la obra de José Enrique Rodó que despertó la adhesión incondicional de la juventud hispanoamericana?

Confidencias de Escritores

Confidencias de Escritores

Las dos criaturas

Las dos criaturas

Por Daniel Ruiz Rubini

El poema de hoy

La hoguera donde arde una

Fue el primero en acusarme de
Sin pruebas y quizá doliéndole, pero había los que
Y se sabe en un pueblo perdido entre
El tiempo pesa inmóvil y sólo cada
Gentes que viven de telarañas, de lentas
Acaso tienen corazón pero cuando hablan es
¿De qué podía acusarme si solamente habíamos
Imposible que el mero despecho, después de aquella
(Tal vez la luna llena, la noche en que me llevó hasta
Morder en el amor no es tan extraño cuando se ha
Yo había gemido, sí, y en algún momento pude
Después no hablamos de eso, él parecía orgulloso de
Siempre parecen orgullosos si gemimos, pero entonces
¿Qué memoria diferente tendrá el odio que sigue al
Porque en esas noches nos queríamos más que si
Bajo la luna en las arenas enredados y oliendo a
(Lo habré mordido, sí, morder en el amor no es tan
Nunca me dijo nada, sólo atento a
Me perfumaba los senos con las yerbas que mi madre
Y él, la alegría del tabaco en la barba, y tanta
Nunca llovió cuando bajábamos al río, pero a veces
Un pañuelo blanco y negro, me lo pasaba despacio mientras
Nos llamábamos con nombres de animales dulces, de árboles que echan
No había fin para ese interminable comienzo de cada
(Lo habré mordido mientras él clavado en mí me
Siempre en algún momento se mezclaban nuestras voces si
Podría haber durado como el cielo verde y duro encima de mis
¿Por qué, si abrazados sosteníamos el mundo contra
Hasta una noche, lo recuerdo como un clavo en la boca, en que sentí
Oh la luna en su cara, esa muerta caricia sobre una piel que antes
¿Por qué se tambaleaba, por qué su cuerpo se vencía como sí
-¿Estás enfermo? Tiéndete al abrigo, deja que te
Lo sentía temblar como de miedo o bruma y cuando me miró
Mis manos lo tejían otra vez buscando ese latido, ese tambor caliente y
Hasta el alba fui sombra fiel, y esperé que de nuevo
Pero vino otra luna y nos tocamos y comprendí que ya
Y él temblaba de cólera y me arrancó la blusa como
Lo ayudé, fui su perra, lamí el látigo esperando
Mentí el grito y el llanto como si de verdad su carne me
(No lo mordí ya más pero gemía y suplicaba para darle la
Pudo creer todavía, se alzó con la sonrisa del comienzo, cuando
Pero en la despedida tropezó y lo ví volverse, todo mueca y
Sola en mi casa esperé abrazada a mis rodillas hasta
El primero en acusarme fue
(Lo habré mordido, morder en el amor no es
Ahora ya sé que cuando llegue la mañana en que me
Le faltará valor para acercar la antorcha a los
Lo hará otro por él mientras desde su casa
La ventana entornada que da sobre la plaza donde
Miraré hasta el final esa ventana mientras
Lo morderé hasta el fin, morder en el amor no es tan.

Julio Cortázar

La vuelta al día en ochenta mundos (1967)
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