James Joyce nació en Dublín, Irlanda, el 2 de febrero de 1882. Se educó con los jesuitas y en la Universidad de Dublín. Se instaló en París en 1902 con el fin de estudiar literatura, pero por causa de la enfermedad y muerte de su madre regresó a Irlanda en 1903. En 1904 se trasladó a Zurich y en 1906 se mudó a Trieste, donde dio clases de inglés en una academia de idiomas.
Bajo la influencia de Aristóteles, los poetas simbolistas y la novela francesa del siglo XIX, comenzó su camino en la literatura. Su primer éxito literario fue el artículo "El nuevo drama de Ibsen", que fue publicado en una revista londinense. Su primer libro fue "Música de Cámara" (1907), que reunía 36 poemas de amor; su segunda obra fue "Dublineses" (1914), un libro que contenía quince cuentos que narraban situaciones de su infancia y adolescencia en Dublín.
En su primera novela, "Retrato del artista adolescente" (1916), Joyce se expresa utilizando el monólogo interior.
En 1922 publica "Ulises", una novela cuya idea principal se basa en la "Odisea" de Homero, con la que alcanza reconocimiento internacional y se consagra como exponente de la literatura contemporánea debido a lo innovador de su narrativa. Esta extraordinaria obra de Joyce es considerada por muchos la mejor novela del siglo.
Su última obra, "El despertar de Finnegan" (1939), está escrita a través de una serie ininterrumpida de sueños que acontecen durante una noche en la vida de un personaje.
Otras obras de Joyce son dos libros de poesía, "Poemas, manzanas" (1927) y "Collected Poems" (1936). Y las póstumas "Epifanías", "Stephen, el héroe" (1944) y "Giacomo", un trabajo inédito publicado por el biógrafo del escritor.
Con una narrativa renovadora, Joyce combinó realismo, simbolismo y naturalismo con una técnica y lenguaje alejados de lo convencional.
Luego de vivir en París durante muchos años y padeciendo una enfermedad que afectó su vista, Joyce se trasladó a Zurich, ciudad en la que murió estando casi ciego el 13 de enero de 1941.
Estaba agotado, agotado hasta no poder más, por aquella larga agonía. Cuando, por último, me desataron y pude sentarme, noté que perdía el conocimiento. La sentencia, la espantosa sentencia de muerte, fue la última frase claramente acentuada que llegó a mis oídos. Luego, el sonido de las voces de los inquisidores me pareció que se apagaba en el indefinido zumbido de un sueño. El ruido aquel provocaba en mi espíritu una idea de rotación, quizá a causa de que lo asociaba en mis pensamientos con una rueda de molino. Pero aquello duró poco tiempo, porque, de pronto, no oí nada más. No obstante, durante algún rato pude ver, pero ¡con qué terrible exageración! Veía los labios de los jueces vestidos de negro: eran blancos, más blancos que la hoja de papel sobre la que estoy escribiendo estas palabras; y delgados hasta lo grotesco, adelgazados por la intensidad de su dura expresión, de su resolución inexorable, del riguroso desprecio al dolor humano. Veía que los decretos de lo que para mí representaba el Destino salían aún de aquellos labios
La teoría del arte: La verdad del arte
Mario Rodríguez Guerras
El arte es una cosa que existe en el mundo. En este, encontramos diversas formas de conocimiento. El hombre puede recibir datos a partir de la propia experiencia, de la razón o mediante la comunicación. Esta consiste esencialmente en crear mensajes.
Se define el arte, mediante teorías filosóficas y argumentos racionales, como una forma particular de expresión humana, es decir, como un tipo de comunicación con características propias y perfectamente diferenciables. El arte es una cosa que existe en el mundo. En este, encontramos diversas formas de conocimiento. El hombre puede recibir datos a partir de la propia experiencia, de la razón o mediante la comunicación. Esta consiste esencialmente en crear mensajes. De esa creación, vamos a ver perfectamente estructurados todos los hechos y elementos que la generan y la definen: desde el punto y la línea hasta la actividad e intención del artista
Los olvidados
Ricardo Cardone
Esta novela podría ser una crónica de la marginalidad, o una interrogación metafísica, ¿existir es ser percibido? El olvidado no es quien ha muerto, sino quien ha sido exiliado del presente vivo. (Susana Gil)
El universo se debate entre el orden y el caos. En su interior todo caduca, cambia de orden y vuelve a ordenarse con la única intención de destruirse. Para que algo se convierta en otra cosa, ese algo tiene que dejar de existir. ¿En qué momento ese algo deja de existir? ¿Cuál es el instante preciso en el que algo deja de ser algo? Ese punto último donde la materia deja de ser lo que es, es el punto límite que todos buscamos descifrar, el menor número posible antes de la extinción. Esa entidad con infinitesimal poder de significancia le está vedada a nuestra razón
Los lados oscuros
Ricardo Cardone
Un libro de poemas en el que el hombre se enfrenta a todos su miedos.
Si las partes que limitan un todo son los lados del todo, ¿cuáles son los lados que limitan al hombre?
En cada uno de esos lados del hombre, la luz que lo salva precipita. Es en esa oscuridad donde gobierna su límite
Nació en 1922 en el barrio de Flores. Hija de españoles inmigrantes, fue la séptima hija de nueve hermanos.Su tío sacerdote fue el mentor de su amor por las letras y por el modo esmerado en el decir y escribir.
Maestra, psicopedagoga, grafóloga, escritora...integró todas estas modalidades y plasmó universos donde el verso, la música, el encanto y la emoción describían la realidad de las cosas simples, humildes, o no advertidas.
En el ámbito educativo se desempeñó como maestra, directora de escuelas municipales, autora del "Método de Vivencia" para la lecto-escritura inicial, en base a la psicología evolutiva según Piaget y la realidad afectiva sociológica y lúdica del niño, organizadora de jornadas sobre orientación vocacional y adolescencia con equipos interdisciplinarios integrados por médicos, psicólogos, docentes y padres
Jorge Manuel Laso nació un 27 de septiembre de 1955, en Argentina, capital. Con apenas siete años de edad comenzó sus estudios en guitarra clásica y teoría del solfeo en la Academia del Centro Asturiano de la Ciudad de Buenos Aires. Años más tarde, precisamente en 1971, se convertía en el merecedor del título de Profesor de teoría y solfeo. El autor de "La sinfónica del papiro", poesías (2006) y "Los seis sellos y las cuatro puertas", obras teatrales (2008), mostró tempranamente una inclinación al arte que se vio enfocada primero en la música y luego en escritos que dieron cuenta de creaciones sobre poesías cortas, composiciones y obras de teatro, a una edad todavía precoz