En la otra puerta

Posternak

Posternak, de Liliana Aleman

Liliana Aleman

2007 - Novela

Emecé Cruz del Sur

Una novela de Liliana Aleman, Emecé Cruz del Sur, 2007 Liliana Aleman se sumerge en la relación de una hija y su padre, a quien conoce recién en la primera parte de su juventud, cuando Posternak llega a vivir a la casa de su gran amor. Los encuentros y desencuentros de esta relación hilvanan un relato sencillo y dinámico a la vez que entremezclan personajes y se incorporan a la vida cotidiana de los protagonistas los otros hermanos. Posternak es un hombre extraño, que puede pasar de la dulzura y la galantería con una desconocida a quien quiere seducir, al desdén y al desprecio con sus hijos sólo en instantes. Artesano inigualable, melómano, absolutamente desaprensivo con las preocupaciones materiales cotidianas, permanentemente pone en jaque la frágil armonía familiar. Comentarios sobre Posternak : Posternak Por Juan Martini Para Mónica, la mujer que nos cuenta esta historia, Posternak, su padre, es un enigma y un resentimiento. Un padre sin amor pero presente con el peso de su mal. Allí parece sellada la clave de un reencuentro improbable, la reconstrucción laboriosa y siempre al borde del fracaso de una lealtad filial y de un secreto temible. Si las huellas y el sentido de una vida fugan siempre hacia las sombras del alma, la historia sólo se puede contar desde sus cruces cotidianos y bizarros: las palabras y el sentido están en peligro. Esta novela lucha contra los disfraces de la mentira y el amor. Posternak: como la vida misma Por Mario Cancel, Universidad de Puerto Rico. "La novela es un ejercicio de la memoria. Se trata del recuerdo de un recuerdo con todas las dificultades que esto plantea. La situación evanescente se impone desde el primer párrafo del texto (…). El relato sencillo que juega con las hipocresías, desamores, y ambiciones de todos los días, está estructurado sobre una narratividad compleja. Aleman ha sido capaz de retar al lector para que reconstruya este pequeño conflicto de una familia urbana mediante el acomodo de fragmentos dispersos. Los bien elaborados cambios de voz narrativa mantienen la atención del lector a través de un texto limpio, bien redactado y sin excesos lingüísticos (…). En los últimos tramos de la narración un tipo de voz omnisciente va cuadrando la trama apoyada en voces alternas que afirma la complejidad de las impresiones emocionales que genera el conflicto. El cuadro que recoge el lector es el de un realismo emocional enorme y sugerente que lo atrapa desde el primer momento. La novela se construye mediante impresiones que hay que reacomodar una y otra vez. Al final tenemos la sensación de una narración abierta como la vida misma. Liliana Aleman es una poeta sensitiva. Los lemas que presiden sus capítulos, me refiero a las citas de Sándor Márai, Marguerite Yourcenar , Hermann Hesse, John Berger, hablan de una escritura que, si bien se dispara al mundo de una intimidad bien defendida no se enajena del mundo en el cual se genera. La felicito por este exquisito trabajo y por el regalo de su palabra"

Obras de Liliana Aleman

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    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Yo jamás fui un niño

    Mi sonrisa es seca y mi rostro es serio,
    mis espaldas anchas, mis músculos duros
    mis manos partidas por el crudo frío
    sólo ocho años tengo, pero no soy niño.

    Detrás de mis ovejas ando por el cerro
    y cargau mi leña bajo hasta mi puesto
    a soplar el fuego, a mismiar mi soga,
    y no tengo tiempo para ser un niño.

    Los años caminan y todo es lo mismo,
    moti, sal con lechi son mis caramelos,
    mi juguete un chivo o el perro ovejero,
    poco tiempo tengo, pero no soy un niño.

    Mi avión de juguete es un cuervo viejo,
    mi camión un burro de trotar muy lento,
    mi amigo, es el zorro que roba mis cabras
    y es todo mi consuelo de poder ser niño.

    Mi rostro es de viejo y mi andar de agüelo,
    mis callos partidos por piedras del cerro,
    mi poncho rotoso por el fuerte viento,
    todo eso me dice, que no soy un niño.

    ¡Y no hay reyes magos,
    no hay Días del Niño,
    jamás tuve suerte
    de poder ser niño!

    Fortunato Ramos

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