En la otra puerta

El Año Nuevo de los árboles

El Año Nuevo de los árboles, de Paula Margules

Paula Margules

2007 - Novela

Ediciones de la Flor

Pedro Slodeck es el primer judío que llega a ser candidato a la Presidencia de la Argentina. Tiene muchas posibilidades de ganar, un mes antes de las elecciones lo secuestran. Aparece muerto en muy dudosas circunstancias. Slodeck llega al Cielo; lo recibe Groucho Marx, Director de la Oficina de Entradas, a quien convence para que bajen a esclarecer el crimen. El candidato eliminado había creado la Ley de Libre Prostitución -o Ley de Putas, como le decían en la calle-, finalmente sancionada. Mucha gente quedó disconforme, a Pedro Slodeck no le faltaban enemigos: los propios de su actividad, grupos mafiosos de diversa calaña, rufianes y una secta con pretensiones druidas. Fígaro, secretario del Partido -a causa de una extraña afasia sólo puede expresarse cantando-; Zelda, dueña del prostíbulo más importante de Buenos Aires; el Padre Brown, excéntrico sacerdote devenido detective y Oliverio Moreno -Comisario en Jefe de la Policía Federal-, son algunos de los personajes que se combinan en esta trama atravesada por pícaras sombras ectoplásmicas que acompañan, estimulan y complican la investigación. Moreno sabe muy bien que no se encuentra lo que no se busca; él sabe que lo más increíble de los milagros es que acontecen. ¿Suena todo muy extraño? Lo es. Y se explica en la apasionante trama de esta novela, engarce de intrigas y sátira política con un humor muy peculiar: algo más que original.

Obras de Paula Margules

  • 2007 - El Año Nuevo de los árboles - (Novela)
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    Hugo Ditaranto

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    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Oración de un desocupado

    Padre,
    desde los cielos bájate, he olvidado
    las oraciones que me enseñó la abuela,
    pobrecita, ella reposa ahora,
    no tiene que lavar, limpiar, no tiene
    que preocuparse andando el día por la ropa,
    no tiene que velar la noche, pena y pena,
    rezar, pedirte cosas, rezongarte dulcemente.

    Desde los cielos bájate, si estás, bájate entonces,
    que me muero de hambre en esta esquina,
    que no sé de qué sirve haber nacido,
    que me miro las manos rechazadas,
    que no hay trabajo, no hay,
    bájate un poco, contempla
    esto que soy, este zapato roto,
    esta angustia, este estómago vacío,
    esta ciudad sin pan para mis dientes, la fiebre
    cavándome la carne,
    este dormir así,
    bajo la lluvia, castigado por el frío, perseguido
    te digo que no entiendo, Padre, bájate,
    tócame el alma, mírame
    el corazón,
    yo no robé, no asesiné, fui niño
    y en cambio me golpean y golpean,
    te digo que no entiendo, Padre, bájate,
    si estás, que busco
    resignación en mí y no tengo y voy
    a agarrarme la rabia y a afilarla
    para pegar y voy
    a gritar a sangre en cuello
    por que no puedo más, tengo riñones
    y soy un hombre,
    bájate, qué han hecho
    de tu criatura, Padre?
    un animal furioso
    que mastica la piedra de la calle?

    Juan Gelman

    Violín y otras cuestiones (1956)
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