En la otra puerta

Voces en la noche

Voces en la noche, de Isidoro Blaisten

Isidoro Blaisten

2004 - Novela

Obras de Isidoro Blaisten

  • 2004 - Voces en la noche - (Novela)
  • 2004 - Cuentos completos - (Cuentos)
  • 1997 - Antología personal - (Cuento)
  • 1995 - Al acecho - (Cuento)
  • 1992 - Cuando éramos felices - (Ensayo)
  • 1986 - Carroza y reina - (Cuento)
  • 1985 - A mí nunca me dejaban hablar - (Cuento)
  • 1983 - Anticonferencias - (Ensayo)
  • 1982 - Cerrado por melancolía - (Cuento)
  • 1982 - Cuentos anteriores (recopilación) - (Cuento)
  • 1980 - Dublín al Sur - (Cuentos)
  • 1974 - El mago - (Cuento)
  • 1972 - La salvación - (Cuento)
  • 1969 - La felicidad - (Cuento)
  • 1965 - Sucedió en la lluvia - (Poesía)
  • Un día como hoy en 1843 nace Benito Pérez Galdós

    10 de mayo de 1843 - Nace Benito Pérez Galdós

    ¿En cuántas partes se publicó Martín Fierro?

    Fernando Sorrentino: ''La narrativa es el arte de inventar mentiras verosímiles''

    Fernando Sorrentino: ''La narrativa es el arte de inventar mentiras verosímiles''

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Rosas

    En la sala tranquila
    cuyo reloj austero derrama
    un tiempo ya sin aventuras ni asombro
    sobre la decente blancura
    que amortaja la pasión roja de la caoba,
    alguien, como reproche cariñoso,
    pronunció el nombre familiar y temido.

    La imagen del tirano
    abarrotó el instante,
    no clara como un mármol en la tarde,
    sino grande y umbría
    como la sombra de una montaña remota
    y conjeturas y memorias
    sucedieron a la mención eventual
    como un eco insondable.

    Famosamente infame
    su nombre fue desolación de las casas,
    idolátrico amor en el gauchaje
    y horror del tajo en la garganta.

    Hoy el olvido borra su censo de muertes,
    porque son venales las muertes
    si las pensamos como parte del Tiempo,
    es inmortalidad infatigable
    que anonada con silenciosa culpa las razas
    y en cuya herida siempre abierta
    que el último dios habrá de restañar el último día,
    cabe toda la sangre derramada.

    No se si Rosas
    fue sólo un ávido puñal como los abuelos decían;
    creo que fue como tu y yo
    un hecho entre los hechos
    que vivió en la zozobra cotidiana
    y dirigió para exaltaciones y penas
    la incertidumbre de otros.

    Ahora el mar es una larga separación
    entre la ceniza y la patria.

    Ya toda vida, por humilde que sea,
    puede pisar su nada y su noche.

    Ya Dios lo habrá olvidado
    y es menos una injuria que una piedad
    demorar su infinita disolución
    con limosnas de odio.

    Jorge Luis Borges

    Fervor de Buenos Aires (1923)
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