En la otra puerta

El fabricante de fantasmas

Roberto Arlt

1936 - Teatro

Obras de Roberto Arlt

  • 1958 - Aguafuertes porteñas - (Artículos)
  • 1941 - El criador de gorilas - (Cuento)
  • 1941 - Un viaje terrible - (Cuento)
  • 1937 - La isla desierta - (Teatro)
  • 1936 - Saverio el cruel - (Teatro)
  • 1936 - El fabricante de fantasmas - (Teatro)
  • 1934 - La juerga de las polichinelas - (Teatro)
  • 1934 - Un hombre sensible - (Teatro)
  • 1933 - El jorobadito - (Cuento)
  • 1932 - El amor brujo - (Novela)
  • 1932 - Prueba de amor - (Teatro)
  • 1931 - Los lanzallamas - (Novela)
  • 1929 - Los siete locos - (Novela)
  • 1926 - El juguete rabioso - (Novela)
  • Un día como hoy en 1940 nace Eduardo Galeano

    3 de septiembre de 1940 - Nace Eduardo Galeano

    ¿Cuál es el título de la novela de Osvaldo Soriano en la que uno de sus personajes es el detective Marlowe?

    Entrevista al escritor argentino Hugo Mujica

    Entrevista al escritor argentino Hugo Mujica

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    La abandonada

    Aún no hace mucho tiempo,
    cuando el mundo era un vidrio del color de la dicha, no un puñado de arena,
    te mirabas en alguien igual que en un espejo que te embellecía.
    Era como asomarte a las veloces aguas de las ilimitadas indulgencias
    donde se corregían con un nuevo bautismo los errores,
    se llenaban los huecos con una lluvia de oro, se bruñían las faltas,
    y alcanzabas la espléndida radiación que adquieren hasta en la noche los milagros.
    Imantabas las piedras con pisarlas.
    Hubieras apagado conî tu desnudez el plumaje de un ángel.
    Y algo rompió el reflejo.
    Se rebelaron desde adentro las imágenes.
    ¿Quién enturbió el azogue?, ¿quién deshizo el embrujo de la transparencia?
    Ahora estás a solas frente a unos ojos de tribunal helado que trizan los cristales,
    y es como si en un día la intemperie te hubiera desteñido
    y el cuchillo del viento hecho jirones y la sombra del sol desheredado.
    No puedes ocultar tu pelambre maltrecha, tu mirada de animal en derrota,
    ni esas deformaciones que producen las luces violentas en las [amantes repudiadas.
    Estás ahí, de pie, sin indulto posible, bajo el azote de la fatalidad,
    prisionera del mismo desenlace igual que una heroína en el carro del mito.
    Otro cielo sin dioses, otro mundo al que nadie más vendrá
    sumergen en las aguas implacables tu imperfección y tu vergüenza.

    Olga Orozco

    En el revés del cielo (1987)
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