En la otra puerta

Los lanzallamas

Los lanzallamas, de Roberto Arlt

Roberto Arlt

1931 - Novela

Claridad

“Con Los lanzallamas” –dice el autor- finaliza la novela de Los siete locos y retoma en este libro los personajes de aquél pero tratándolos individualmente, con la prosa un tanto desmañada pero fuertemente expresiva que le es característica, producto de los convulsionados años que le tocó vivir y que culminaron con la crisis de 1930.

Obras de Roberto Arlt

  • 1958 - Aguafuertes porteñas - (Artículos)
  • 1941 - El criador de gorilas - (Cuento)
  • 1941 - Un viaje terrible - (Cuento)
  • 1937 - La isla desierta - (Teatro)
  • 1936 - Saverio el cruel - (Teatro)
  • 1936 - El fabricante de fantasmas - (Teatro)
  • 1934 - La juerga de las polichinelas - (Teatro)
  • 1934 - Un hombre sensible - (Teatro)
  • 1933 - El jorobadito - (Cuento)
  • 1932 - El amor brujo - (Novela)
  • 1932 - Prueba de amor - (Teatro)
  • 1931 - Los lanzallamas - (Novela)
  • 1929 - Los siete locos - (Novela)
  • 1926 - El juguete rabioso - (Novela)
  • Un día como hoy en 1892 nace Alfonsina Storni

    29 de mayo de 1892 - Nace Alfonsina Storni

    ¿Con qué seudónimo firmó Cortázar su libro de poemas Presencia?

    Por ''Culpa de los muertos'' hay un autor ausente.

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    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Jactancia de quietud

    Escrituras de luz embisten la sombra, más prodigiosas que meteoros.
    La alta ciudad inconocible arrecia sobre el campo.
    Seguro de mi vida y de mi muerte, miro los ambiciosos y quisiera entenderlos.
    Su día es ávido como el lazo en el aire.
    Su noche es tregua de la ira en el hierro, pronto en acometer.
    Hablan de humanidad.
    Mi humanidad está en sentir que somos voces de una misma penuria.
    Hablan de patria.
    Mi patria es un latido de guitarra, unos retratos y una vieja espada, la oración evidente del sauzal en los atardeceres. El tiempo está viviéndome.
    Más silencioso que mi sombra, cruzo el tropel de su levantada codicia.
    Ellos son imprescindibles, únicos, merecedores del mañana.
    Mi nombre es alguien y cualquiera.
    Paso con lentitud, como quien viene de tan lejos que no espera llegar.

    Jorge Luis Borges

    Luna de enfrente (1925)
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