En la otra puerta

Las gordas

Las gordas, de María del Carmen Suárez

María del Carmen Suárez

2009 - Novela

Gárgola

El cuerpo es la revelación máxima de lo que somos aquí. ¿Pero somos solamente un cuerpo?

De la autora de Eva en el espejo, esta nueva novela cuya protagonista es el cuerpo de la mujer. Las gordas son el reconocimiento del espíritu. Lo carnal. Enigmas. Las gordas son claves para indagar la posibilidad de llegar al centro de uno mismo.

Somos el peso de nuestras historias, la carga de las penas. Sólo el amor hace que el cuerpo sea el territorio de la dicha.

 

Textos para leer de Las gordas

  • Las gordas - Capítulo I (Novela)
  • Obras de María del Carmen Suárez

  • 2009 - Las gordas - (Novela)
  • 2004 - Eva en el espejo - (Novela)
  • 2002 - Cuerpo imaginario - (Poesía)
  • 1993 - Potencia del símbolo en la obra de Luisa Mercedes Levinson - (Ensayo)
  • 1988 - Posesión natural (Faja de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores) - (Poesía)
  • 1982 - Entendimiento de los cuerpos - (Poesía)
  • 1976 - Voracidad del sonido - (Poesía)
  • 1972 - Los dientes del lobo - (Poesía)
  • 1970 - El bosque de fuego - (Poesía)
  • 1967 - La noche y los maleficios (Premio del Fondo Nacional de las Artes) - (Poesía)
  • 1964 - Desde Buenos Aires - (Poesía)
  • Un día como hoy en 1778 muere Voltaire

    30 de mayo de 1778 - Muere Voltaire

    ¿En cuántas partes se publicó Martín Fierro?

    Fernando Sorrentino: ''La narrativa es el arte de inventar mentiras verosímiles''

    Fernando Sorrentino: ''La narrativa es el arte de inventar mentiras verosímiles''

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Gacela de la terrible presencia

    Yo quiero que el agua se quede sin cauce,
    yo quiero que el viento se quede sin valles.

    Quiero que la noche se quede sin ojos
    y mi corazón sin flor del oro;

    que los bueyes hablen con las grandes hojas
    y que la lombriz se muera de sombra;

    que brillen los dientes de la calavera
    y los amarillos inunden la seda.

    Puedo ver el duelo de la noche herida
    luchando enroscada con el mediodía.

    Resiste un ocaso de verde veneno
    y los arcos rotos donde sufre el tiempo.

    Pero no ilumines tu limpio desnudo
    como un negro cactus abierto en los juncos.

    Déjame en un ansia de oscuros planetas,
    pero no me enseñes tu cintura fresca.

    Federico García Lorca

    Diván del Tamarit (1936)
    enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias