En un mundo regido por la magia, el equilibrio lo es todo.
Siglos atrás, cuando por fin se logró la paz, se estableció el sistema de las cuatro Órdenes: Agua, Fuego, Tierra y Aire; unidas bajo una Cofradía.
Mantener el deseado equilibrio se convirtió casi en una religión. Ahora ese equilibrio se está rompiendo y la paz se encuentra amenazada.
Mientras la Cofradía trata de encontrar la razón de esta ruptura, y reparar el deseado equilibrio, el control que mantiene sobre las Órdenes comienza a desvanecerse.
Kendria, una joven adepta de la Cofradía, tratará de mantenerse alejada de estos hechos mientras lucha contra sus propios fantasmas. Pero será inevitablemente arrastrada al centro de los eventos. Allí descubrirá que no sólo era su destino participar en ellos, sino que el destino de su mundo está en sus manos.
Nada que miran los ojos
Vacíos estantes vacías arañas
De hambre muerta la pared
De hambre un pez por la boca
Nada que oyen los ojos
Nada más que aire viento aire
Restos de voces lamidas por los perros
Deseos vacíos con sabor a barro
Nada en este cuarto huele a niño
Vientos soplan años y promesas
La ilusión es una pared vacía
Una ampolla de arena me arrojó a esta casa
Un tiempo vacío de luz cae sobre mí
Arena que cae como polvo de mármol