En un mundo regido por la magia, el equilibrio lo es todo.
Siglos atrás, cuando por fin se logró la paz, se estableció el sistema de las cuatro Órdenes: Agua, Fuego, Tierra y Aire; unidas bajo una Cofradía.
Mantener el deseado equilibrio se convirtió casi en una religión. Ahora ese equilibrio se está rompiendo y la paz se encuentra amenazada.
Mientras la Cofradía trata de encontrar la razón de esta ruptura, y reparar el deseado equilibrio, el control que mantiene sobre las Órdenes comienza a desvanecerse.
Kendria, una joven adepta de la Cofradía, tratará de mantenerse alejada de estos hechos mientras lucha contra sus propios fantasmas. Pero será inevitablemente arrastrada al centro de los eventos. Allí descubrirá que no sólo era su destino participar en ellos, sino que el destino de su mundo está en sus manos.
Señor de todos los señores
Ni siquiera usas el látigo en la espalda
Dóciles llegan a tu puerta los esclavos
Con qué disfraz los aturdiste
Tiempo irreversible y déspota
Río sin desembocadura
Haz de creer que nunca morirás
Y mueres antes de morir
No puedes detenerte en una flor
No en un rayo antes de caer
No en el último latido
La palabra amor lleva tu nombre
Nace inmortal como el deseo
Muere vacía como el hastío