En la otra puerta

Cae la noche tropical

Cae la noche tropical, de Manuel Puig

Manuel Puig

1988 - Novela

Obras de Manuel Puig

  • 1998 - Triste Golondrina / Amor del bueno / Muy señor mío - (Teatro)
  • 1998 - La tajada / Gardel uma lembrança - (Teatro)
  • 1995 - Estertores de una década, Nueva York 78 - (Cuento)
  • 1993 - Los ojos de Greta Garbo - (Cuento)
  • 1988 - Cae la noche tropical - (Novela)
  • 1985 - La cara de villano / Recuerdos de Tijuana - (Teatro)
  • 1983 - Bajo un manto de estrellas / El misterio del ramo de rosas - (Teatro)
  • 1983 - El beso de la mujer araña (versión teatralizada) - (Teatro)
  • 1982 - Sangre de amor correspondido - (Novela)
  • 1981 - Maldición eterna a quien lea estas páginas - (Novela)
  • 1979 - Pubis angelical - (Novela)
  • 1976 - El beso de la mujer araña - (Novela)
  • 1973 - The Buenos Aires Affair - (Novela)
  • 1969 - Boquitas pintadas - (Novela)
  • 1968 - La Traición de Rita Hayworth - (Novela)
  • Un día como hoy en 2007 muere Jean Racine

    21 de abril de 2007 - Muere Jean Racine

    ¿De qué novela es protagonista Augusto Pérez?

    Noé Jitrik:

     Noé Jitrik:

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Barrio sin luz

    ¿Se va la poesía de las cosas
    o no la puede condensar mi vida?
    Ayer —mirando el último crepúsculo—
    yo era un manchón de musgo entre unas ruinas.

    Las ciudades —hollines y venganzas—,
    la cochinada gris de los suburbios,
    la oficina que encorva las espaldas,
    el jefe de ojos turbios.

    Sangre de un arrebol sobre los cerros,
    sangre sobre las calles y las plazas,
    dolor de corazones rotos,
    podre de hastíos y de lágrimas.

    Un río abraza el arrabal
    como una mano helada que tienta en las tinieblas:
    sobre sus aguas se avergüenzan
    de verse las estrellas.

    Y las casas que esconden los deseos
    detrás de las ventanas luminosas,
    mientras afuera el viento
    lleva un poco de barro a cada rosa.

    Lejos... la bruma de las olvidanzas
    —humos espesos, tajamares rotos—,
    y el campo, ¡el campo verde!, en que jadean
    los bueyes y los hombres sudorosos.

    Y aquí estoy yo, brotado entre las ruinas,
    mordiendo solo todas las tristezas,
    como si el llanto fuera una semilla
    y yo el único surco de la tierra.

    Pablo Neruda

    Crepusculario (1923)
    enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias