En la otra puerta

Pasiones de celuloide. Ensayos y variedades sobre cine

José Pablo Feinmann

2000 - Textos para cine

Norma

"Para mí, escribir fue escribir sobre cine. Mis primeras batallas, mis primeras victorias o derrotas, mis tempranos deslumbramientos e imposibilidades con el lenguaje sucedieron ahí: en esas hojas Rivadavia, tamaño carta cuadriculadas. En la carpeta de cine. Para decirlo todo, el deseo de expresar lo que el cine me provocaba em entregó a las palabras.
Este libro es una autobiografía, un libro de memorias, una larga confesión. Lo escribí para mí. Pero se basa en una prolija, amorosa pasión que, no lo duden, podremos compartir. En el acuerdo o en la abosluta discrepancia. Porque, tampoco lo duden, más de una vez se enfurecerán conmigo, abominarán de mis opiniones, arbitrariedades, silencios o estallidos. Es parte del juego. Empecemos."

Obras de José Pablo Feinmann

  • 2008 - La filosofía y el barro de la historia - (Ensayo)
  • 2000 - Pasiones de celuloide. Ensayos y variedades sobre cine - (Textos para cine)
  • 1982 - Filosofía y nación - (Ensayo)
  • 1974 - El peronismo y la primacía de la política - (Ensayo)
  • Un día como hoy en 2007 muere Jean Racine

    21 de abril de 2007 - Muere Jean Racine

    ¿Cuál es el título de la novela de Osvaldo Soriano en la que uno de sus personajes es el detective Marlowe?

    Un hombre claro

    Un hombre claro

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Calle desconocida

    Penumbra de la paloma
    llamaron los hebreos a la iniciación de la tarde
    cuando la sombra no entorpece los pasos
    y la venida de la noche se advierte
    como una música esperada y antigua,
    como un grato declive.

    En esa hora en que la luz
    tiene una figura de arena,
    di con una calle ignorada,
    abierta en noble anchura de terraza,
    cuyas cornisas y paredes mostraban
    colores blandos como el mismo cielo
    que conmovía el fondo.

    Todo -la medianía de las casas,
    las modestas balaustradas y llamadores,
    tal vez una esperanza de niña en los balcones-
    entró en mi vano corazón
    con limpidez de lágrima.

    Quizá esa hora de la tarde de plata
    diera su ternura a la calle,
    haciéndola tan real como un verso
    olvidado y recuperado.

    Sólo después reflexioné
    que aquella calle de la tarde era ajena,
    que toda casa es un candelabro
    donde las vidas de los hombres arden
    como velas aisladas,
    que todo inmediato paso nuestro
    camina sobre Gólgotas.

    Jorge Luis Borges

    Fervor de Buenos Aires (1923)
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