Nosotras y la piel

Alfonsina Storni

1998 - Ensayo

Obras de Alfonsina Storni

  • 1916 - La inquietud del rosal
  • 1918 - El dulce daño
  • 1919 - Irremediablemente
  • 1920 - Languidez
  • 1924 - Mundo de siete pozos
  • 1925 - Ocre
  • 1926 - Poemas de amor
  • 1927 - El amo del mundo
  • 1931 - Dos farsas pirotécnicas
  • 1936 - Desovillando la raíz porteña
  • 1938 - Mascarilla y trébol
  • 1938 - Antología poética
  • 1950 - Teatro infantil
  • 1961 - Poesías de Alfonsina Storni
  • 1961 - Obra poética completa
  • 1998 - Nosotras y la piel
  • Un día como hoy en 1980 muere Jean Paul Sartre

    15 de abril de 1980

    Muere Jean Paul Sartre
    Filósofo y literato francés, representante del existencialismo, el más reconocido defensor de dicha corriente de pensamiento, que alcanzará gran popularidad en la segunda mitad del siglo XX

    ¿Cuál es el escenario de ''La invención de Morel'', de Adolfo Bioy Casares?

    Fernando Sorrentino

    Fernando Sorrentino

    Marcas de género y de cuerpo en cuatro poetas argentinas

    Marcas de género y de cuerpo en cuatro poetas argentinas

    Por Gabriela Yocco

    El poema de hoy

    El general Quiroga va en coche al muere

    El madrejón desnudo ya sin sed de agua
    y una luna perdida en el frío del alba
    y el campo muerto de hambre, pobre como una araña.

    El coche se hamacaba rezongando la altura;
    un galerón enfático, enorme, funerario.
    Cuatro tapaos con pinta de muerte en la negrura
    tironeaban seis miedos y un valor desvelado.

    Junto a los postillones jineteaba un moreno.
    Ir en coche a la muerte ¡qué cosa más oronda!
    El general Quiroga quiso entrar en la sombra
    llevando seis o siete degollados de escolta.

    Esa cordobesa bochinchera y ladina
    (meditaba Quiroga) ¿qué ha de poder con mi alma?
    Aquí estoy afianzado y metido en la vida
    como la estaca pampa bien metida en la pampa.

    Yo, que he sobrevivido a millares de tardes
    y cuyo nombre pone retemblor en las lanzas,
    no he de soltar la vida por estos pedregales.
    ¿Muere acaso el pampero, se mueren las espadas?

    Pero al brillar el día sobre Barranca Yaco
    hierros que no perdonan arreciaron sobre él;
    la muerte, que es de todos, arreó con el riojano
    y una de puñaladas lo mentó a Juan Manuel.

    Ya muerto, ya de pié, ya inmortal, ya fantasma,
    se presentó al infierno que Dios le había marcado,
    y a sus órdenes iban, rotas y desangradas,
    las ánimas en pena de hombres y de caballos.

    Jorge Luis Borges

    Luna de enfrente (1925)
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