En la otra puerta

La amante inglesa

Marguerite Duras

1967 - Novela

Obras de Marguerite Duras

  • 1991 - El amante de China del Norte - (Novela)
  • 1987 - Emily L. - (Novela)
  • 1986 - Los ojos azules pelo negro - (Novela)
  • 1984 - El amante - (Novela)
  • 1983 - El mal de la muerte - (Novela)
  • 1982 - El mal de la muerte - (Novela)
  • 1980 - El hombre sentado en el pasillo - (Novela)
  • 1971 - El amor - (Novela)
  • 1969 - Destruir, dice ella - (Novela)
  • 1967 - La amante inglesa - (Novela)
  • 1966 - El vicecónsul - (Novela)
  • 1964 - El rapto de Lol V. Stein - (Novela)
  • 1962 - La tarde del Señor Andesmas - (Novela)
  • 1958 - Moderato Cantabile - (Novela)
  • 1953 - Los caballitos de Tarquinia - (Novela)
  • 1950 - Un dique contra el pacífico - (Novela)
  • 1943 - Les impudents - (Novela)
  • ¿De qué novela es protagonista Augusto Pérez?

    Un hombre que camina la poesía

    Un hombre que camina la poesía

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Calle con almacén rosado

    Ya se le van los ojos a la noche en cada bocacalle
    y es como una sequía husmeando lluvia.

    Ya todos los caminos están cerca,
    y hasta el camino del milagro.

    El viento trae el alba entorpecida.
    El alba es nuestro miedo de hacer cosas distintas y se nos viene encima.

    Toda la santa noche he caminado
    y su inquietud me deja
    en esta calle que es cualquiera.

    Aquí otra vez la seguridad de la llanura
    en el horizonte
    y el terreno baldío que se deshace en yuyos y alambres
    y el almacén tan claro como la luna nueva de ayer tarde.

    Es familiar como un recuerdo la esquina
    con esos largos zócalos y la promesa de un patio.

    ¡Qué lindo atestiguarte, calle de siempre, ya que te miraron tan pocas cosas mis días!
    Ya la luz raya el aire.

    Mis años recorrieron los caminos de la tierra y del agua
    y sólo a vos te siento, calle dura y rosada.

    Pienso si tus paredes concibieron la aurora,
    almacén que en la punta de la noche eres claro.

    Pienso y se me hace voz ante las casas
    la confesión de mi pobreza:
    no he mirado los ríos ni la mar ni la sierra,
    pero intimó conmigo la luz de Buenos Aires
    y yo forjo los versos de mi vida y mi muerte con esa luz de calle.

    Calle grande y sufrida,
    eres la única música de que sabe mi vida.

    Jorge Luis Borges

    Luna de enfrente (1925)
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