El mal de la muerte

Marguerite Duras

1983 - Novela

Obras de Marguerite Duras

  • 1943 - Les impudents
  • 1950 - Un dique contra el pacífico
  • 1953 - Los caballitos de Tarquinia
  • 1958 - Moderato Cantabile
  • 1962 - La tarde del Señor Andesmas
  • 1964 - El rapto de Lol V. Stein
  • 1966 - El vicecónsul
  • 1967 - La amante inglesa
  • 1969 - Destruir, dice ella
  • 1971 - El amor
  • 1980 - El hombre sentado en el pasillo
  • 1982 - El mal de la muerte
  • 1983 - El mal de la muerte
  • 1984 - El amante
  • 1986 - Los ojos azules pelo negro
  • 1987 - Emily L.
  • 1991 - El amante de China del Norte
  • Un día como hoy en 1980 muere Jean Paul Sartre

    15 de abril de 1980

    Muere Jean Paul Sartre
    Filósofo y literato francés, representante del existencialismo, el más reconocido defensor de dicha corriente de pensamiento, que alcanzará gran popularidad en la segunda mitad del siglo XX

    ¿En cuál de las obras de Florencio Sánchez se desarrolla la historia de Don Olegario y su hijo, Julio?

    Un hombre claro

    Un hombre claro

    Cara y cruz

    Cara y cruz

    Por Delfina Acosta

    El poema de hoy

    Ésa es tu pena

    Ésa es tu pena. Tiene la forma de un cristal de nieve que no podría existir si no existieras
    y el perfume del viento que acarició el plumaje de los amaneceres que no
    vuelven.
    Colócala a la altura de tus ojos
    y mira cómo irradia con un fulgor azul de fondo de leyenda,
    o rojizo, como vitral de insomnio ensangrentado por el adiós de los amantes,
    o dorado, semejante a un letárgico brebaje que sorbieron los ángeles.
    Si observas a trasluz verás pasar el mundo rodando en una lágrima.
    Al respirar exhala la preciosa nostalgia que te envuelve,
    un vaho entretejido de perdón y lamentos que te convierte en reina del
    reverso del cielo.
    Cuando la soplas crece como si devorara la íntima sustancia de una llama
    y se retrae como ciertas flores si la roza cualquier sombra extranjera.
    No la dejes caer ni la sometas al hambre y al veneno;
    sólo conseguirías la multiplicación, un erial, la bastarda maleza en vez de
    olvido.
    Porque tu pena es única, indeleble y tiñe de imposible cuanto miras.
    No hallarás otra igual, aunque te internes bajo un sol cruel entre columnas rotas,
    aunque te asuma el mármol a las puertas de un nuevo paraíso prometido.
    No permitas entonces que a solas la disuelva la costumbre, no la gastes con nadie.
    Apriétala contra tu corazón igual que a una reliquia salvada del naufragio:
    sepúltala en tu pecho hasta el final,
    hasta la empuñadura.

    Olga Orozco

    En el revés del cielo (1987)
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