El exilio es uno de los temas que con mayor pasión se debaten hoy en nuestro país pródigo en generar hechos de espesor y otros aún más dramáticos, que desgarraron a la sociedad argentina. Los textos que integran este volumen no pretenden dirimir posiciones teóricas ni ser portadores de verdades absolutas. Simplemente son dos exposiciones que golpean y socavan las falsas seguridades, dos testimonios sin disfraces, lúcidos y entrañables, a la vez que -como los propios autores lo puntualizan- muestran dos reacciones disímiles. ¿Distintos caminos ideológicos para una misma rebeldía y resistencia? Una decena de libros, desde Violín y otras cuestiones (1956), pasando por hitos como Gotán y Los poemas de Sidney West, todos reeditados por Seix Barral, ubicaron a Juan Gelman entre los grandes poetas argentinos contemporáneos. Su militancia política lo llevó al destierro, y esta circunstancia acentuó en su poesía cierto tono nostálgico, sutil, cierta fresca emotividad pese a las tormentas de pólvora y espanto que vivió. Osvaldo Bayer -autor de Los vengadores de la Patagonia trágica, saga histórica que conmovió profundamente a vastos sectores de la ciudadanía argentina- vivió también la experiencia del exilio, cuando por segunda vez fue persuasivamente amenazado de muerte. Su experiencia de la emigración en Alemania, la tierra de sus antepasados, fue capaz de vitalizar tanto su propia identidad argentina como las arterias de su secreta comunicación con la vieja tierra europea. Bayer se exalta por las dos, rescata en su discurso la condición universal del hombre y el amor, hasta fundirlos en un solo alegato contra la muerte, la guerra y la destrucción de los valores humanos.