En la otra puerta

Exilio

Exilio, de Osvaldo Bayer

Osvaldo Bayer

1984 - Ensayo

El exilio es uno de los temas que con mayor pasión se debaten hoy en nuestro país pródigo en generar hechos de espesor y otros aún más dramáticos, que desgarraron a la sociedad argentina. Los textos que integran este volumen no pretenden dirimir posiciones teóricas ni ser portadores de verdades absolutas. Simplemente son dos exposiciones que golpean y socavan las falsas seguridades, dos testimonios sin disfraces, lúcidos y entrañables, a la vez que -como los propios autores lo puntualizan- muestran dos reacciones disímiles. ¿Distintos caminos ideológicos para una misma rebeldía y resistencia? Una decena de libros, desde Violín y otras cuestiones (1956), pasando por hitos como Gotán y Los poemas de Sidney West, todos reeditados por Seix Barral, ubicaron a Juan Gelman entre los grandes poetas argentinos contemporáneos. Su militancia política lo llevó al destierro, y esta circunstancia acentuó en su poesía cierto tono nostálgico, sutil, cierta fresca emotividad pese a las tormentas de pólvora y espanto que vivió. Osvaldo Bayer -autor de Los vengadores de la Patagonia trágica, saga histórica que conmovió profundamente a vastos sectores de la ciudadanía argentina- vivió también la experiencia del exilio, cuando por segunda vez fue persuasivamente amenazado de muerte. Su experiencia de la emigración en Alemania, la tierra de sus antepasados, fue capaz de vitalizar tanto su propia identidad argentina como las arterias de su secreta comunicación con la vieja tierra europea. Bayer se exalta por las dos, rescata en su discurso la condición universal del hombre y el amor, hasta fundirlos en un solo alegato contra la muerte, la guerra y la destrucción de los valores humanos.

Obras de Osvaldo Bayer

  • 2001 - Rainer y Minou - (Novela)
  • 1999 - En camino al paraíso - (Ensayo)
  • 1993 - Rebeldía y esperanza - (Ensayo)
  • 1990 - Fútbol argentino - (Ensayo)
  • 1984 - Exilio - (Ensayo)
  • 1975 - Los anarquistas expropiadores y otros ensayos - (Ensayo)
  • 1975 - La Patagonia rebelde (tomo IV) - (Ensayo)
  • 1974 - La Patagonia rebelde - (Ensayo)
  • 1972 - La Patagonia rebelde (tomos I y II) - (Ensayo)
  • 1970 - Severino Di Giovanni, el idealista de la violencia - (Ensayo)
  • En el cuento de Borges, ¿en qué lugar de la casa que visita el narrador se encuentra el Aleph?

    Rescatando la fantasía. Entrevista a Lorena Falcón

    Rescatando la fantasía. Entrevista a Lorena Falcón

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    La muerte de la luna

    En el parque confuso
    Que con lánguidas brisas el cielo sahúma,
    El ciprés, como un huso,
    Devana un ovillo de de bruma.
    El telar de la luna tiende en plata su urdimbre;
    Abandona la rada un lúgubre corsario,
    Y después suena un timbre
    En el vecindario.

    Sobre el horizonte malva
    De una mar argentina,
    En curva de frente calva
    La luna se inclina,
    O bien un vago nácar disemina
    Como la valva
    De una madreperla a flor del agua marina.

    Un brillo de lóbrego frasco
    Adquiere cada ola,
    Y la noche cual enorme peñasco
    Va quedándose inmensamente sola.

    Forma el tic-tac de un reloj accesorio,
    La tela de la vida, cual siniestro pespunte.
    Flota en la noche de blancor mortuorio
    Una benzoica insispidez de sanatorio,
    Y cada transeúnte
    Parece una silueta del Purgatorio.

    Con emoción prosaica,
    Suena lejos, en canto de lúgubre alarde,
    Una voz de hombre desgraciado, en que arde
    El calor negro del rom de Jamaica.
    Y reina en el espíritu con subconsciencie arcaica,
    El miedo de lo demasiado tarde.

    Tras del horizonte abstracto,
    Húndese al fin la luna con lúgubre abandono,
    Y las tinieblas palpan como el tacto
    De un helado y sombrío mono.
    Sobre las lunares huellas,
    A un azar de eternidad y desdicha,
    Orión juega su ficha
    En problemático dominó de estrellas.

    El frescor nocturno
    Triunfa de tu amoroso empeño,
    Y domina tu frente con peso taciturno
    El negro racimo del sueño.
    En el fugaz desvarío
    Con que te embargan soñadas visiones,
    Vacilan las constelaciones;
    Y en tu sueño formado de aroma y de estío,
    Flota un antiguo cansancio
    De Bizancio...

    Languideciendo en la íntima baranda,
    Sin ilusión alguna
    Contestas a mi trémula demanda.
    Al mismo tiempo que la luna,
    Una gran perla se apaga en tu meñique;
    Disipa la brisa retardados sonrojos;
    Y el cielo como una barca que se va a pique,
    Definitivamente naufraga en tus ojos.

    Leopoldo Lugones

    Lunario sentimental (1909)
    enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias