Nada más que aire rancio
Un gusto a azufre en el paladar
Hay una calle por la que huyeron todos los deseos
Un puente con sandalias vacías
Más abajo piedras limadas como cerebros
Agua terca que se estrella contra el muro
Cuerpos como papel mojado
Más abajo bocas bajo el agua
Una última brisa cruza este puente
Y deja sobre las sandalias unos granos de barro
Ahora que la lluvia ha comenzado a caer
De qué árbol creció el mundo
De qué madera nació el deseo
De qué piedra nació el hombre